Monitor Nacional
No mueras a los 25 años
Portada | Daniel Van Der Leven
23 de septiembre de 2015 - 5:40 pm
25-MN
Explicándolo mejor como diría Leonardo Stemberg: “La gente sabe, lo que no sabe es que sabe”

Así es, lamentablemente esta es una triste realidad y tú podrías ser uno de ellos, mientras lees este artículo es posible que lentamente ingreses a esa lista negra de quienes habrán muerto a los 25 años.

Nada tiene que ver la salud, esto es algo que le pasa a por lo menos un gran sector de la población debido a que no ponemos atención en esos detalles que te permiten superar esta etapa tan importante.

Hoy, mientras preparaba uno de los tours nocturnos para una empresa norteamericana en http://www.treasurehuntermexico.com,  escuché decir a uno de los clientes sobre morir a los 25 años, lo cual me intrigó de sobre manera. Él, un brillante psicólogo, comentaba lo lamentable que es vivir ausente.

Revisamos estadísticas en universidades, páginas importantes y tendencias de trabajo; más allá de los sueños está la creatividad, tu forma de expresarte, y a su vez, la crítica constante sobre lo que sucede a tu alrededor.

Es así como escribo esta columna, para muchos nacer, crecer, reproducirse y morir es parte de lo que “la vida es como es”. El “mirar al cielo y señalar “. En fin, así es la vida y qué le va a hacer uno” es una de las tantas formas de morir a los 25 años.

Confundimos ser rico con ser próspero, criticamos lo que no entendemos, y pensamos que podemos ser arquitectos, exploradores, arqueólogos o policías federales solo con leer algunos blogs y llenarnos de datos en las redes sociales, foros, y del amigo de un amigo que es muy bueno.

Tenemos un rifle y pensamos que con disparar somos francotiradores. Aprendemos de un manual de superveniencia en línea y pensamos somos marines o  seals. Vemos un manual o videos de Youtube sobre diseño y ya somos directores o diseñadores gráficos.

Leemos sobre algo de arqueología y ya podemos ser autoridades en la materia. Es parte de lo que el espíritu reclama en nuestro interior, los estertores finales  de lo que murió a los 25 años, tus ganas de profundizar, de logro, que va más allá del entendimiento.

Escribimos y recibimos algunos “me gusta” y entonces somos ya CEO , leemos al famoso Jurguen Klaric y somos expertos en neuromarketing.

Hay personas como él que luego de ser arquitecto y otras cosas más, perdieron todo y el recuerdo más terrible es cuando la familia se hizo rica. Porque lo perdieron todo en una mala inversión. Pero se enfocaron en otros espacios y cambiaron para ser líderes.

Explicándolo mejor como diría Leonardo Stemberg: “La gente sabe, lo que no sabe es que sabe”.

En otras palabras:

En lugar de concentrarnos en lo que nuestro espíritu está pidiendo, en lo que nuestro interior reclama, le impedimos a como dé lugar y ponemos una cantidad de pretextos desde: “Eso ya lo se”, “No tengo tiempo”, ” “Eso es fácil y rápido”, ”No estoy en forma”, “Me lastimé la espalda, mi pierna”, “Estoy ocupado en gastos y si no lo hago me pierdo”, ”No tengo tiempo para estudiar , estoy cansado”.

Finalmente impedimos a como dé lugar nuestro crecimiento y esto siempre es a los 25 años. Un miedo terrible de ponernos a prueba, falta de humildad para aprender realmente, reconociendo que desconocemos muchas cosas de las que creemos saber. Líderes a medias, porque siempre hay gente que nos sigue como amigos, como familia, como aquellos que gustan de algo. Olvidamos la responsabilidad de ser quien somos.

Queremos que nuestro fin de semana sea solo visitar a la familia que le corresponde ese día, tomar alcohol con los amigos, y así transcurre la vida. Por supuesto que para mucho esto es lo adecuado; sin embargo ni estamos en la fiesta, ni estamos con la familia, porque nuestra mente está ausente. Inmersos en celulares en nuestros pensamientos.

Si tenemos un hobby simplemente no lo disfrutamos.

La vida cambia. Según los expertos, a los 25 años para muchos, quienes se casan o toman actividades, terminan siendo solo espacios para dejar pasar el tiempo. No disfrutamos el museo, el paseo, incluso la comida, en ella aparece la crítica de lo que pasó en la semana , para colmo aparece la mediocridad de discutir porque no sabemos otra cosa que hacer, simplemente estar mal con nosotros mismos.

Queremos que los demás piensen como nosotros, y que hagan lo que queremos nosotros, echamos a perder el paseo familiar, la reunión con los amigos porque no sabemos tomar. No es un paseo, no es una reunión, es tiempo de calidad, mirando juntos, compartiendo juntos como familia o amigos.

Aquí viene el reclamo:

Pues es que estoy todo el tiempo ocupado, haciendo cosas diferentes, el llevar las cosas a casa, las necesidades, los directivos me piden estar, etc… Eso es entendible y por supuesto queda muy claro, sin embargo reflexionemos.

“Queremos ganar más, hacer más, haciendo lo mismo”

“Queremos resultados diferentes con la misma técnica”.

No se trata de estar todo el día ocupados, la experiencia es diferente para todos. Quizá a ti te está dejando lo que desees, pero otros están tratando de hacer cosas diversas, que puedan hacer con el poco tiempo que les queda obtener con el mínimo esfuerzo lo que requieren, o quizá porque no Con el máximo esfuerzo.

Queremos que algo nos divierta, pero nosotros no somos nada divertidos. La diversión está en uno. Y nadie tiene la culpa que no te diviertas, y si no te divierte algo entonces ¿para qué estás ahí?.

Estamos para echarle la  culpa a los demás de lo que nos ha frustrado en nuestras decisiones, porque echando la culpa a otros podemos hacernos ajenos a lo que decidimos y asi nos tranquiliza el alma.

Sea cual sea, no mueras a los 25 años, cuando dejas todo por horas intensas de trabajo que te llevan al mismo lugar de siempre. Para que después vivas de sueños simplemente con leer artículos. Hay incluso quienes tienen todo y murieron también a los 25 años.

Esto se ve en la política, ya que muchos tienen en economía todo lo que quieren o quizá un buen puesto, pero acuden a reuniones que no les gusta, hacer caravanas a quien les molesta. Enfrentan problemas fuertes de ausencias, de disolución matrimonial, o de dobles vidas.

Algunos sin recursos del erario no saben qué hacer “en el llamado mundo real”, no pueden aplicar para ningún cargo o puesto, otros simplemente dan clase – que no está mal- pero  algunos lo encuentran como refugio porque incluso en su carrera solo son teóricos.

Para revivir o evitar morir a los 25 años, debemos dedicar como un mínimo 2 horas en un día enfocadas a lo que te llena, te inspira y te hará cambiar las cosas.

Te vas a encontrar a quien le de miedo que lo hagas porque podrías irte de su lado, también a quien piensa que pierdes el tiempo porque lo harás ver mal cuando logres el cambio. Estarás desvelado y cansado, tratarás de posponer las cosas. Recuerda que pospones lo tuyo, lo que es exclusivamente tuyo y que cambiará las cosas.

No tienen porqué entenderlo los demás, porque aún cuando lo expliques, no estarán interesados. Cambiar tu mundo a veces requiere que muchos no te entiendan. Nadie sabe las razones más que tú.

No mueras a los 25……. Y por supuesto puedes revivir si crees que estás muriendo.

Si quieres conocer más sobre mí entra a http://www.treasurehuntermexico.com y también a http://www.thm-films.com

En twitter me encuentras como @vander_leven y en Facebook como Enigmas Enterrados Oficial.

Un instante, un segundo, un espacio y volveremos a encontrarnos.

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