Países Bajos y su resurrección futbolística

 

La historia de los Países Bajos en el futbol es particularmente un tanto cruel y extraña. Ha dado más de lo que ha recibido. Ha tenido más fracasos que éxitos. Es la “segundona” por excelencia. Pero a pesar de ello, no tenerla en los primeros planos es anormal. Por eso, no contar con su presencia en la Euro 2016 y el Mundial de 2018 fue un tanto preocupante. Una dura lección que dejó sus enseñanzas.

Los antecedentes de los Países Bajos en el futbol han estado marcados por tener baches y repuntes gratamente buenos. En el lapso de 2014 a 2018, el juego neerlandés sufrió una caída que se veía venir, pero que no fue atendida a tiempo.

Tras llegar a la final en 2010 y quedar en tercer lugar en 2014, los Países Bajos necesitaban un cambio generacional que no llegó. Grave error. A pesar de que Robben, Van Persie, Sneijder y compañía tenían talento de sobra, lo cierto es que en el futbol actual, la edad cuenta mucho para entrar en un ambiente altamente competitivo. No darle una lectura correcta para desprenderse de estos jugadores, fue algo que adoleció y que al final pagó.

Pero lo bueno de fracasar, es que se puede aprender y corregir. Lo bueno de perderse, es reencontrarse. Tras esta caída, Ronald Koeman llegó para iniciar una resurrección futbolística en los Países Bajos. Su prioridad, ante la ausencia de una estrella de clase mundial, fue unir un buen grupo de jugadores.

Esta versión de la Naranja Mecánica, tiene una base muy definida y de elementos importantes. De Ligt, Dumfries, De Jong, entre otros, aportan la juventud y el dinamismo necesario para el 4-3-3 que tradicionalmente utiliza los Países Bajos (pero que también puede pasar a ser un 5-3-2 o un 3-4-3 dependiendo el rival). La experiencia viene por parte de Van Dijk, De Roon, Georginio Wijnaldum y compañía, jugadores con un mayor recorrido y que cobijan el ímpetu, necesario, de los menos experimentados.

Un acierto de Koeman, y ante la ausencia de un delantero matón, fue encontrarle una nueva posición a Memphis Depay, uno de los hombres más trascendentes en este resurgir naranja. Como falso nueve, el delantero registra en cinco duelos disputados del clasificatorio para la Euro2020, seis tantos y la misma cantidad de asistencias. Depay, quien siempre había vivido bajo la sombra de ser un “ya merito”, ha explotado en una posición donde se siente más cómodo.

Esta versión de los Países Bajos está lejos de aquella que encantó al mundo en los 70’s. Sin embargo, las características, funciones y multifuncionalidad de sus jugadores, lo vuelven un equipo peligroso, que puede ser de juego pausado o dinámico, todo en función del resultado y el rival.

Los Países Bajos renacieron y nuevamente fijan su mirada en un objetivo, que se les ha negado: volver a ganar un título a nivel de selecciones. ¿Euro? ¿Mundial? Cualquier cosa será bienvenida para los inventores del futbol que ha logrado seducir a miles de aficionados.

 

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