Pobreza: La realidad de María

Es fácil para muchos hacerle frente a una familia de 6 integrantes; de todos modos ¿Qué no decían las buenas lenguas que donde comen 2, comen 3 o 4, 5, 6 y los que alcancen a comer?

Nos encontramos en una etapa donde el rezago económico y la falta de interés en informarse sobre los métodos anticonceptivos permiten que los adolescentes se vean dispuestos a tener relaciones sexuales sin cuidado; cuando esto en su mayoría ocasiona embarazos no deseados o contagios de ETS.

Desde tiempos memorables las familias en México eran de muchos integrantes, he ahí mi abuela con 7 hijos, un esposo y lo que se presentara con el tiempo.

No considero que sea una opción viable tener más de 2 hijos, puesto que las condiciones del país, el trabajo mal pagado con sueldos miserables y la violencia que azotan nuestro México están desbordando en el exceso.

He aquí la historia de María, una joven de 25 años, mamá de 2 hijos; uno de 6 años y una chiquita de 3. Quiero contarles que ella espera su tercer hijo el cual viene en un momento difícil; pues el trabajo no alcanza para solventar una vida más.

 María es un ama de casa, tiene  un esposo que se dedica a contar los tiempos del transporte público por una propina de los choferes. Ellos viven felices en una zona que tiene  grandes carencias de agua y en un cuarto de 4 x 2 que alcanzan a distribuir para tener su pequeña cocina y la cama en la que duermen.

Entonces viene la duda ¿La felicidad puede cubrir las necesidades de vestido, alimento y educación de los hijos?

Lamentablemente en nuestro país la pobreza es un factor que marca la vida de muchos y las comunidades pobres son símbolo de delincuencia, robo, abuso y olvido. Partidos políticos          que prometen mundos de ensueño y sólo ganan votos y dejan esperanza en el aire.

Consideremos que la educación, la información y el apoyo puede sacar adelante a un niño o niña con deseos de superarse.

Todos necesitamos ayuda en algún momento de nuestra vida; pero como vemos en la realidad cada quien se rasca como puede. Consideremos mejorar nuestra calidad de vida, evitemos el conformismo y dejemos de lado la indiferencia a nuestro pueblo pobre, a nuestro pueblo sumido en el olvido; comencemos a hacer más por nosotros y por los otros.