Políticas de Drogas en la región

De acuerdo a la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia (S.F.), históricamente las políticas prohibicionistas basadas en la represión de la producción y de interdicción al tráfico, a la distribución y la criminalización del consumo aplicada en la región durante los últimos 30 años no han prodcido los resultados esperados. América Latina sigue siendo el mayor exportador mundial de cocaína y marihuana. Recientemente, se ha convertido en creciente productor de opio, heroína e incluso está incursionando en la producción de drogas sintéticas. La mala planeación de Políticas de Drogas en Latinoamérica, han resultado en un aumento del crimen organizado a nivel internacional y doméstico, incrementaron los niveles de violencia afectando en específico, a aquellos en situación de pobreza, y a los jóvenes. Se ha criminalizado la política y se ha politizado el crimen, lo cual ha derivado en la corrupción de los funcionarios públicos, de los gobiernos y del sistema político latinoamericano.

Esta prohibición deriva de tres convenciones de las Naciones Unidas sobre las drogas (Convención Única Sobre Estupefacientes de 1961, Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971 y la Convención contra el Tráfico Ilícito de Drogas Narcóticas y Sustancias Psicotrópicas de 1988), las cuales produjeron resultados negativos, pues las llamadas ‘guerra a las drogas’ crearon mercados negros controlados por el crimen organizado. De la misma manera, la lucha en sí, representa un alta demanda de recursos muchas veces en detrimento de la inversión en salud pública. La represión en producción logró que se desplazaran a otros lugares las producciones, pues el prohibicionismo ha generado la estigmatización de personas adictas, se les relega y marginaliza, lo cual es un impedimento para obtener un tratamiento adecuado. Estas consecuencias estimadas por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), derivan en el incremento enorme en los niveles de violencia, el corrompimiento de las instituciones, la transformación de millones de personas que viven en barrios pobres en rehenes del crimen organizado, la transmisión de VIH entre los dependientes de drogas por el uso de jeringas comunes, la criminalización de prácticas culturales cuya cotidianeidad involucra el uso de la coca y las penalizaciones desproporcionadas a los consumidores (Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, S.F.).

La producción de oferta total mundial de cocaína se reduce a tres países de  Latinoamérica: Colombia, Perú y México. Dentro de estos tres países la lucha general contra la producción, exportación y consumo de drogas ha estado conexa a la trata de personas, la delincuencia organizada y transnacional, la migración ilegal y el fraccionamiento de bandas de exportación. Los resultados por parte de sus respectivos Estados, han sido deficientes, pues los índices de homicidios cometidos entre bandas delictivas, el crimen organizado y el Estado han aumentado desde la declaración de guerra definitiva a las drogas. Países como Jamaica, destacan por la producción masiva de cannabis, islas caribeñas como Trinidad y Tobago, Cuba y Bahamas son rutas de tráfico y reexpedición de precursores y remesas de estupefacientes (Cadena Afanador, W. & Devia Garzón, C.A., 2013).

Es importante mencionar, que son varios los países que están en vías de implementar políticas de reducción de daños, despenalización y descriminalización como Venezuela, Argentina, Colombia, Brasil y probablemente México. El uso de coca forma parte de las prácticas culturales, en países como Bolivia se permite el cultivo de coca desde 1988 bajo el lema “cocaína cero, pero no coca cero”. En Brasil, se creó la Secretaría Nacional de las Drogas, desarrollada con el fin de orientar para conciliar métodos de represión, planos de prevención y reducción de demanda. Posteriormente, se publica en 2006 la Ley no. 11.343 fortaleciendo acciones de prevención y garantizando medidas educativas, en lugar de penas para usuarios, y abriendo espacio para el cultivo de plantas para uso comprobadamente personal (Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, S.f.). En Argentina, se propuso un proyecto de ley para descriminalizar el consumo de drogas, En Medellín y Cali, Colombia existen programas de reinserción social de consumidores, donde las tasas de homicidios redujeron de forma considerable. A nivel regional, se firmó un acuerdo o una llamada estrategia regional contra las drogas, el acuerdo prevé acciones conjuntas de policías, localización y destrucción de laboratorios y pistas de aterrizaje clandestinas, soporte de fuerzas armadas y cambio de información sobre el tráfico de drogas (Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, S.F.).

Desde una perspectiva regional, la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) se estableció dentro de un marco de conceptualización de la lucha contra las drogas de manera diferente, pues enmarca el problema de las drogas como una amenaza a la seguridad de la región, pues todos los Estados se ven afectados por los delitos que implica esta actividad, es por esto que se crea el Consejo Sudamericano sobre el Problema Mundial de las Drogas, el cual maneja el conflicto de las drogas de manera integral con seis ejes de acción (Acciones tendientes a la Reducción de la Demanda, Desarrollo Alternativo, Medidas enfocadas hacia la Reducción de la Oferta, Medidas de Control, Lavado de Activos y Fortalecimiento Institucional y Armonización Legislativa), para poder encontrar una identidad sudamericana que permita generar formas propias de enfrentar la complejidad de este problema (Cadena Afanador, W. & Devia Garzón, C.A., 2013). Actualmente el futuro de las Políticas de Drogas en Latinoamérica es incierto, dependerá en gran medida de los países que buscan y continúan impulsando al reformulación regional y nacional de las mismas, y más con los nuevos liderazgos regionales para 2019.

 

Referencias

Cadena Afanador, W. & Devia Garzón, C.A. (2013). La lucha contra las drogas en América Latina y las iniciativas generadas desde la UNASUR y la OEA. [Archivo PDF]. Recuperado de http://www.scielo.org.co/pdf/recig/v11n12/v11n12a03.pdf

Drogas y Democracia: Hacia un cambio de paradigma. (S.f.). Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia. [Archivo PDF]. Recuperado de http://www.cicad.oas.org/fortalecimiento_institucional/planesnacionales/docs/Drogas%20y%20Democracia.%20Hacia%20un%20cambio%20de%20paradigma.pdf