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Promesa de campaña cumplida: Donald Trump está generando más y más empleos para los estadounidenses

Si bien, una de las promesas de campaña que hizo Donald Trump fue que impulsaría el trabajo en su país. Estados Unidos sumó más de 300 mil empleos para febrero de 2018, esto por quinto mes consecutivo. La tasa de desempleo en su nivel más bajo desde el año 2000 subió este año a 4.1%. Los sectores que más están creciendo y se están beneficiando son la construcción, el comercio minorista, los servicios profesionales y empresariales, manufactura, las actividades financieras y la minería que estaba un poco abandonada desde hace décadas. El Departamento del Trabajo de Estados Unidos reconoció que la economía estadounidense está en plena forma, ante el impulso que implicaron los recortes tributarios a las empresas, esto ayudó a crear un aproximado de 313 mil empleos netos. Los analistas esperaban sólo 200 mil empleos, máximo. Esto genera, según El País, una participación del 63% de la población, esta es una señal de que hay más personas entrando al mundo laboral. Refleja a las personas que están trabajando y las que buscan un trabajo.  A pesar de estas buenas noticias existe el riesgo que haya una inflación salarial en los próximos años. Esta es una sorpresa negativa para los empleados y a quienes le temen a la inflación, debido a que el salario apenas subió unos cuantos centavos. En un mercado laboral que se hace cada vez más estrecho, supone que los empresarios deberían ofrecer mejores remuneraciones para atraer o conservar a sus trabajadores. El salario promedio por hora de todos los empleados subió sólo cuatro centavos, quedando en $26.75 dólares.  El jefe de la Reserva Federal mencionó que la economía se estaba acelerando gracias al estímulo fiscal y debido a esto los incrementos a los salarios deberían de producirse pronto.  Según una nota de El Economista, debido a la reducción de impuestos a las empresas de 31% a 25%, 432 firmas anunciaron primas y aumentos de salarios que benefician a más de cuatro millones de empleados.

Se habló además, de cuál sería el posible efecto una vez que los aranceles al acero y al aluminio se apliquen. Analistas llegaron a la conclusión de que con este impuesto, pone en peligro al menos 80 mil empleos. Los economistas han advertido que las industrias que usan acero y aluminio, que incluyen compañías automotrices y hasta cervecerías artesanales, podrían enfrentar pérdidas significativas de empleos como resultado de las tarifas aplicadas. Para esto la administración del presidente Donald Trump dice que los costos subirán marginalmente y no darán lugar a recortes de empleos generalizados. Se espera que esto se cumpla a medida que se apliquen los aranceles.

En una de las entrevistas realizadas al presidente Donald Trump se le preguntó cómo estaba afectando a las minorías esta ola de nuevos empleos, a la cual se felicitó a sí mismo por haber reducido la tasa de desempleo de las minorías, para los afro-estadounidenses pasó de 7.7% a 6.9% en febrero, aunque estos porcentajes siguen siendo muy altos ante la minoría de los blancos que es alrededor de 3.7%. Claramente se ve que hay una brecha muy alta en cuanto a quién se otorga el empleo, la minoría de los blancos se ve menos afectada en comparación a la de los afro-estadounidenses, recordemos que desde que Trump anunció su participación como candidato a la presidencia de Estados Unidos, se hablaba de que es una persona racista, de supremacía blanca, y más o menos estas cifras nos dan a entender que quienes menos se beneficiarán son las personas de color, en este caso.

En total, este año lo salarios crecieron 2.6%, esto está alentando a los inversores. En plan futuro un crecimiento modesto del salario en Estados Unidos enfriará los temores de una presunta inflación, y el aumento de las tasas de interés, algo que sin duda preocupa a los mercados. Guy Berger dijo en una entrevista que apenas se estaban calentando. Hay todavía mucho espacio para atraer a más estadounidenses a la fuerza laboral. En los análisis revisados, el mercado laboral de Estados Unidos sigue siendo de mayor fortaleza desde la recuperación económica de la Gran Recesión. La economía ha crecido considerablemente, aunque lamentablemente, a nueve años de este proceso, está convirtiéndose en el tercer período de crecimiento más largo en la historia de Estados Unidos.

Se espera que este período de crecimiento sea favorable para los estadounidenses, y que no sea tan largo como se prevé, que este genere más empleos y no sólo en los sectores ya mencionados si no que se abran las posibilidades de otros sectores crezcan y generen tantos empleos como les sea posible. También que la tasa de desempleo de las minorías en este caso la de los afro-estadounidenses, latinos,  disminuya igual que la de los blancos, que tengan las mismas oportunidades de obtener un empleo digno que ayude a cubrir sus necesidades.

Texto por: Norah Fernanda Ponce