Monitor Nacional
Proyecto de vida, cuestión de perseverancia
Portada | José Gregorio Contreras
2 de septiembre de 2015 - 11:15 am
Perseverancia-MN
Apóyate con un asesor financiero y patrimonial debidamente acreditado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas

Definitivamente para que puedas lograr tu proyecto de vida necesitas una buena dosis de perseverancia. Pensar en metas de corto plazo es muy fácil, sobre todo cuando son de un día para otro. Pero cuando quieres lograr un objetivo en un período de 15, 20 e inclusive 50 años, ves tan, pero tan lejana la meta que piensas que no vas a poder lograrla nunca.

Afortunadamente no todos piensan así, y la diferencia entre querer lograr una meta o no es muy significativa. Por un lado Pedro, hombre previsivo, desde sus 25 años de edad tomo un seguro de vida acompañado de un fondo de inversión porque su formación financiera y su visión del futuro lo llevaba a darle el mayor rendimiento de su dinero invertido. Por el otro Eustaquio, hombre de 32 años. Para él solo existe el hoy, el pasado es historia y el futuro quien sabe. No tiene la menor intención de contratar un seguro de vida, simplemente no cree en ellos, así se lo enseño su papá. Prefiere ahorrar en el banco en la medida que pueda hacerlo. El confía que logrará ahorrar lo suficiente  para su retiro cada vez que tenga un excedente.

Ahora bien, ¿Puedes predecir los resultados de ambas historias? Definitivamente no, pero  creo que quien tiene mayores oportunidades de éxito es Pedro ¿y saben porque? porque los instrumentos financieros que contrató lo está ayudando a su perseverancia. Pedro tiene un norte llamado “Proyecto de Vida” que lo está ayudando a lograr sus metas. Pedro con esta decisión disfruta de tranquilidad y seguridad. Todos están protegidos.

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Hasta ahora hemos hablado de los beneficios económicos que representa tener un fondo de inversión que te garantice entre otras cosas, un fondo de retiro, ¿Pero para qué un seguro de vida?

Quizás la respuesta es obvia pero un seguro de vida que pudiéramos llamar seguro de muerte pero la mercadotecnia nos dice que no es un buen término de convencimiento para su venta, te permite garantizar que cuando ya no estés, las personas que amas ya sea tu esposa, tus hijos, hermanos, tus padres, etc. queden con una suma asegurada que les  permita seguir llevando el mismo o mejor estilo de vida del que tú le estabas proporcionando.

Me imagino que en este momento te estarás preguntando ¿Pero realmente no existe para mí un seguro de vida como tal? La respuesta es sí. En los casos que padezcas de alguna enfermedad y/o accidente que no te permita seguir realizando la actividad  que venias haciendo para generar tus ingresos, recibirás una suma asegurada definida por ti previamente, la cual te ayudará en la toma de decisiones de que es lo que vas a hacer bajo tu nueva situación de incapacidad. Con esa suma asegurada puedes iniciar un negocio, pagar tu tratamiento de ser necesario, pagar compromisos, etc. y tu seguro de “muerte” seguiría vigente.

Aunque hablar de esto es muy doloroso, el tener este tipo de protección representa una salida ante tan lamentable hecho. No sé qué pensaras tú pero para mí quedarme incapacitado de manera total y permanente con una responsabilidad familiar que no pueda enfrentar económicamente sería peor que morirme. ¿Estás de acuerdo conmigo?

Solo me queda recomendarte que al momento de contratar una póliza de seguros estés  consciente de las condiciones generales de la misma, porque si solo vas a considerar el precio para realizar la comparación, el que una sea más cara que la otra es porque seguramente la más económica considera menos beneficios para ti como asegurado en el caso de algún evento catastrófico.

Para que estés más tranquilo al momento de tomar una decisión al respecto, apóyate con un asesor financiero y patrimonial debidamente acreditado por la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.

Toma acción y no te quedes a la deriva como Eustaquio.

¡Hasta la próxima vez!

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