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¿Qué esperan las autoridades para actuar contra los defraudadores?

outsourcing en Mexico

Decir que algo es totalmente blanco o negro, sin la posibilidad del gris, es muy común en México; sin embargo, las generalizaciones resultan sumamente injustas.

Justo eso ocurre con la fama del outsourcing en México. Al no hacer un análisis cuidadoso y sin desmenuzar del actuar de las empresas que utilizan esta herramienta, se evita separar al outsourcing bueno del malo.

Si usted piensa que el outsourcing es malo por definición, se equivoca, eso depende de qué tan transa es su jefe.

A nivel mundial, el outsourcing goza de una gran reputación. Enormes empresas que requieren mejorar su productividad se valen de esta herramienta para contar con ciertos servicios.

En México, firmas como GIN Group, Adecco y Manpower trabajan en la misma línea: subcontratan personal SIN RENUNCIAR a sus responsabilidades fiscales. Mientras estimulan el crecimiento de la empleabilidad formal, se vuelven cada vez más competitivas.

Lamentablemente, empresas con menos experiencia en la subcontratación, como Excel, Human y Entorno, ayudan a sus clientes a ahorrarse unos pesos de manera ilegal. Se llenan de simulaciones fiscales, evaden el pago de utilidades y las cuotas del seguro social y, de paso, afectan la fama del outsourcing bueno.

Le voy a poner un ejemplo: imagine que usted ingresa a laborar en alguna de estas empresas. Su patrón pagará el primer mes de seguridad social pero, sin avisar, los siguientes tres meses se los guardará y usted quedará a la deriva. El siguiente mes volverán a pagar y así sucesivamente.

El vacío legal que el mal outsourcing aprovecha es el que generan dos artículos de la Ley Federal del Trabajo: el 13 y el 15-A, pues esquivan ser consideradas patrón de un trabajador, ya que de acuerdo con uno lo eres pero, con el otro, la relación laboral queda en el limbo.

En un mundo cada vez más competido y globalizado para las pequeñas, medianas y grandes empresas, el tiempo es mucho más que oro. Cualquier herramienta que signifique estimular su competitividad debe ser bien recibida, no sólo por el bien de la empresa, sino del desarrollo del país, siempre y cuando la ley se aplique.

La pregunta clave es clara: si se sabe el nombre y el apellido de las empresas que se dedican a hacer mañas fiscales a costa del outsourcing, ¿por qué no las sancionan? La respuesta es aún más sencilla: decisión política.

Las autoridades cometerían un error si, en vez de castigar a las empresas que simulan, persiguen el outsourcing bien aprovechado y totalmente legal.

En otras palabras, ¿qué esperan para actuar las autoridades?

Por: Alejandra Rodríguez
@AleRodrisMe ‏