Queja, murmuración y crítica

La neta con... Sam Alcázar (5)

Iniciemos con esta neta…

De algo lo que debemos estar seguros es que siempre van hablar de las cosas que hagamos. Esto es de las personas que conocemos o simplemente que no nos conocen.

Dicen las personas qué hay crítica constructiva y destructiva, yo creo que ambas tienen que ver la intención y manera de decirlo.

Las críticas que escuchas o dicen son ¿para mejorar? ¿Te sirven? ¿Te animan? ¿Te construyen? Si son dichas con amor, las puedes analizar, aceptarlas y mejorarlas.

Si son ¿ofensivas?¿te hacen sentir mal? ¿Te hacen sentir menos?

Definitivamente bórralas de tu mente. Y no le des importancia.

Toma consejos de las personas que te den respeto y merezcan tu respeto.

Pasa lo mismo cuando nosotros criticamos o murmuramos contra alguien. Realmente tus palabras están siendo de bendición o de condenación para alguien.

La Biblia establece un principio de gran valor “de la abundancia del corazón habla la boca” Lucas 6:45. Cuando escuchamos las palabras de alguien al mismo tiempo estamos escuchando lo que está en su corazón.

¿Qué es la queja y la murmuración?  En términos muy sencillos la queja es la reclamación o protesta que se hace ante una autoridad a causa de un desacuerdo o inconformidad.

Quizás el motivo sea algo de poca importancia, como pudieran ser las debilidades, aptitudes o privilegios. Sea cual sea la razón por la que nos sintamos descontentos, si no ponemos freno a la tendencia a quejarnos, puede que desarrollemos un espíritu de insatisfacción y nos volvamos murmuradores. La murmuración hace que centremos la atención en nosotros mismos y en nuestros problemas, y deja a un segundo plano las bendiciones de que gozamos como hijos de Dios. A fin de eliminar cualquier tendencia a quejarnos, debemos tener muy presentes esas bendiciones.

La gratitud un buen remedio contra la queja 1 Tesalonicenses 5:17-18. Un corazón agradecido con Dios, no importando la circunstancias, activa las bendiciones y el vínculo con el Padre se fortalece, caminando con Jesús  aprendemos lo importante que es tener un corazón agradecido, hacerlo te vuelve una hijo más humilde, sencillo y honesto delante de Dios.

Hoy te animo a que dejes a un lado la queja, murmuración y la crítica y seas agradecido con todo lo que tienes.

Vive el hoy y se agradecido en todo tiempo.