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¿Quién es Mario Marín y por qué está a un paso de la cárcel?

Este martes, el Primer Tribunal Colegiado Séptimo Distrito de Cancún, Quintana Roo, emitió una orden de aprehensión contra el ex gobernador de Puebla, Mario Marín Torres y el empresario Kamel Nacif por el delito de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho, en 2005.

Pero, ¿quiénes son estos personajes y por qué se nos hará frecuente escuchar sobre ellos en los próximos días? En Monitor Nacional te presentamos los antecedentes de este caso.

Mario Marín Torres inició muy joven su carrera en el mundo de la política y su ascenso fue inmediato. Marin, de 18 años, comenzó a trabajar como juez de lo familiar en el Estado de Puebla.

Su polivalencia para asumir varios cargos (fungía como abogado, notario y actuario), le permitió ocupar varios cargos de la administración pública en Puebla, entre los cuales destacó ser el secretario de Gobierno de Manuel Bartlett Díaz (1993-1999), quien actualmente es el titular de la Comisión Federal de Electricidad, ganar la presidencia municipal de Puebla (1999-2002) y ganar la gubernatura de la entidad poblana para el mandato de 2005 a 2011.

La carrera política de Marin se caracterizó por ser ascendente e incluso su futuro era promisorio, tanto que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo colocó como su presidente estatal en Puebla. “El Gober Precioso”, apodo que le fue dado por Kamel Nacif, un empresario que tendría un papel importante en su destino, era exitoso, pero su vida política dio un giro cuando Lydia Cacho presentó una investigación que los involucraba a él y a otros políticos con una red de pornografía infantil encabezada por el empresario Jean Succar Kuri. Lo anterior fue publicado en el libro “Los demonios del Edén”, en 2004.

Desde ese momento, Cacho se convirtió en la enemiga número uno de Marín y sus aliados, quienes no cesaron en su persecución. Un año más tarde, el 16 de diciembre de 2005, la periodista fue
detenida por la policía judicial de Puebla en Cancún, Quintana Roo, y trasladada vía terrestre a lo largo de mil 500 kilómetros hasta la ciudad de Puebla Es puesta en libertad después de pagar una fianza de 70 mil pesos. Todas las miradas apuntaban al ex gobernador de Puebla.

Siete días más tarde, la jueza Rosa Celia Pérez dictó, a las 10:50 horas de la mañana, el auto de formal prisión contra Cacho Ribeiro por los delitos de difamación y calumnia. La también activista no pisó la cárcel debido a que se le otorga libertad bajo caución, pero es obligada a acudir a firmar cada mes y responder a todos los citatorios de las autoridades.

Debido a las inconsistencias en su detención y a los motivos de ésta, que fueron tachados de ridículos, Lydia Cacho es exonerada del delito de calumnia en una apelación de su defensa ante el Tribunal Superior de Justicia del estado de Puebla, el 17 de enero de 2006. Tres días más tarde, le da la razón a ésta, por lo que el juicio se traslada a Cancún.

Un mes después, como si fuera un presente del Día de Amor y la Amistad para Cacho, en los medios de comunicación se comienza a difundir unas grabaciones grabaciones telefónicas entre el industrial poblano Kamel Nacif Borge y Mario Marín, donde queda claro la colusión para la detención de Lydia Cacho.

“Quiúbole, Kamel”, contestó Marín. “Mi gober precioso”, elogió Nacif. “Mi héroe, chingao. No, tú eres el héroe de esta película, papá. Gracias por los “coscorrones” que le dieron “a la pinche vieja”.

Después de esto,, Cacho contó cómo los agentes de la policía la obligaron a entrar a un auto sin saber su destino. “Fui llevada a las oficinas de la procuraduría, donde me realizaron un examen médico que estableció que tenía bronquitis, y de la inconveniencia de trasladarme a distancias largas por carretera”, dijo. Según el testimonio de la periodista, la médica le expide el certificado médico y le receta medicamento, sin embargo los judiciales la retiran del lugar antes de que le fuese entregado su expediente médico del hospital.

Al sacarla del lugar es trasladada por los mismos agentes judiciales al estado de Puebla. Durante el viaje, Cacho es privada de hacer uso de su teléfono, de contactar a su abogado, recibe amenazas de muerte y es víctima de tortura verbal ocasionada por los judiciales.

Tras brindar su testimonio, y con la grabaciones como prueba, el 13 de marzo de 2006, Lydia Cacho denuncia ante las fiscalías Especial para la Atención de Delitos Relacionados con actos de Violencia en Contra de las Mujeres (FEVIM) y Especial para Delitos Cometidos contra Periodistas, al gobernador Mario Marín y al empresario de origen libanés Kamel Nacif. De igual manera, interpone denuncias en contra de la procuradora de Puebla, Blanca Villeda, y de la jueza Rosa Celia Pérez González por los delitos de cohecho, tráfico de influencias, abuso de autoridad, tentativa de violación y falsedad de declaraciones.

En las grabaciones también se vincula a ex los gobernadores de Quintana Roo, Félix González Canto y Joaquín Hendricks Díaz; de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía y al senador príista Emilio Gamboa Patrón.

Desde agosto de 2007, el proceso judicial continúa.

Como un hecho aparte del tema, en junio de 2009, Mario Marín volvió a llamar la atención de la prensa mexicana por una serie de videograbaciones en donde se da a conocer que en 1999, supuestamente sostuvo una relación sentimental y sexual con la joven identificada solamente como Jessica Z, que, se dice, tenía 17 años, cuando este ocupaba el cargo de presidente municipal de Puebla de Zaragoza y ella era una estudiante.18​ De las grabaciones se puede recopilar que la relación duró 1 año y 9 meses.