Monitor Nacional
¿Quién fue Janet Reno?
Internacional | Redacción
7 de noviembre de 2016 - 10:46 am
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Fue la primera mujer que llegó a ser fiscal general de Estados Unidos

Ciudad de México.- La primera mujer que llegó a ser fiscal general de Estados Unidos (1993-2001), Janet Reno, que no temía tomar decisiones difíciles y según decía había puesto su vida al servicio del “lado bueno de la ley”, falleció hoy en Miami, la ciudad donde nació en 1938.

Reno, según sus familiares, murió debido a complicaciones de la enfermedad de Parkison que padecía desde hace más de 20 años, rodeada de sus seres queridos y amigos.

Recordada como profesional de carácter firme, honesta y testaruda, sorprendía a menudo por sus frases contundentes en las ruedas de prensa y declaraciones a los medios de comunicación, tales como “yo no doy giros” o “en mí recae la responsabilidad última”.

Como fiscal general durante las dos presidencias de Bill Clinton, Reno tuvo que tomar decisiones muy difíciles y de gran repercusión en la opinión pública, como la de devolver al niño balsero cubano Elian González a su padre en Cuba u ordenar el asalto policial al rancho en el que una secta estaba atrincherada en Waco (Texas).

Ochenta miembros de la secta davidiana liderada por David Koresh murieron en un incendio producido durante el asalto en Waco en 1993, un resultado que le granjeó a Reno muchas críticas, pero ella aguantó el tipo y asumió toda la responsabilidad.

Reno dijo que aceptaría las consecuencias que derivasen de las investigaciones “si la verdad muestra que yo hice algo erróneo” en el caso de los Davidianos.

Lo mismo hizo cuando el exilio cubano vio en la entrega del “balserito” a su padre, precedida de asalto a la casa en Miami donde el niño vivía con unos parientes, una claudicación ante el régimen de Fidel Castro, además de una acción “desproporcionada”.

Elián González había sobrevivido a un naufragio en el que murieron su madre y otros diez inmigrantes cubanos, y a su llegada a Miami fue entregado a unos familiares, pero su padre lo reclamó desde Cuba.

Después de cinco meses de tira y afloja, el niño, que tenía entonces seis años, fue entregado a su padre, Juan Miguel González, en una base aérea cerca de Washington.

“Hice lo que hice por una razón humana, creo que el niño pertenecía a su padre (….) Le dimos (a los familiares de Elián en Miami) todas las oportunidades para una solución pacífica para su retorno”, dijo Reno un año después a una emisora del exilio cubano.

A Reno, cuyo carácter era acorde con su gran estatura física, le tocó también lidiar con casos importantes de terrorismo como el de “Unabomber”, como se conoce al terrorista Ted Kaczynski, y la matanza perpetrada con un camión bomba en Oklahoma en 1995, por la que fueron condenados Timothy McVeigh y Terry Nichols.

También fue muy relevante el caso de Omar Abdel Rahman, acusado por el atentado de 1993 en el World Trade Center de Nueva York.

Reno era hija de periodistas. Su padre fue redactor del diario “The Miami Herald” y su madre redactora del desaparecido “Miami News”, pero ella prefirió no seguir la tradición familiar y se decidió por la carrera de leyes, graduándose por las universidades de Cornell y Harvard.

En 1972 comenzó a ejercer la abogacía en Florida y seis años más tarde, después de desempeñar una serie de cargos menores, fue nombrada fiscal general del condado de Dade, que incluye la ciudad de Miami, y se convirtió en la primera fiscal general femenina del estado.

Estuvo en ese puesto durante los siguientes 15 años, al ser reelegida en tres ocasiones.

A lo largo de esos años dio muestras de ser una fiscal íntegra, dura y nada influenciable, defensora de los derechos civiles y la infancia, así como muy combativa con la corrupción.

El entonces presidente Bill Clinton la nombró fiscal general el 11 de febrero de 1993. Reno fue la tercera opción presidencial una vez descartadas otras dos candidatas por su irregular pasado.

Hasta su salida del gabinete ocho años después, periodo en el que se incluye una reelección, fue la conciencia del Gobierno y puso todo al servicio de su cargo, incluso su salud.

En 1995 fue diagnosticada de Parkinson y, aunque la enfermedad progresaba, ella se negaba a tomar medicinas por miedo a que estas pudieran mermar su capacidad intelectual.

En ese periodo fue objeto de las críticas de republicanos y demócratas. Los primeros la acusaron de tomar decisiones que protegieron a Clinton y su gobierno de los escándalos, mientras que los segundos le reprocharon que nombró a demasiados fiscales especiales para investigar asuntos que luego resultaron no tener suficiente base.

Relevada por el republicano John Ashcroft en la Fiscalía General en enero de 2001, Reno regresó a su Florida natal y en septiembre siguiente sorprendió a todos anunciando su candidatura a la Gobernación del Estado en las elecciones de noviembre de 2002.

No consiguió superar en las primarias demócratas a Bill McBride.

Encuadrada en el ala izquierda del Partido Demócrata, era opuesta a la pena de muerte y se declaraba partidaria del derecho al aborto.

“No sé lo que voy a hacer el resto de mi vida, excepto intentar que se use el lado bueno de la ley”, dijo Reno cuando se le preguntó si iba a seguir en el puesto después de la reelección de Clinton.

Información de EFE

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