Monitor Nacional
¿Quién ‘mató’ a Chabelo y a la programación infantil?
Opinión | Javier Tejado Dondé
1 de diciembre de 2015 - 9:40 am
Chabelo-MN
La regulación ha sido muy dañina y es ejemplo de lo que no se debe hacer

Mucha tinta se ha destinado a escribir sobre el fin de las transmisiones de En Familia con Chabelo de Xavier López Chabelo, quizá la producción más longeva en la televisión mexicana. Fuimos muchos los que crecimos con este entretenimiento dominical, ejemplo de sana diversión familiar y quizá el único programa de radiodifusión que durante toda su vigencia –medio centenario- no tuvo amonestación, ni sanción alguna de parte de la Dirección General de Radio y Televisión de la Secretaría de Gobernación.

¿Qué hay detrás de esta salida? Pienso que son dos los elementos que están reconfigurando los medios de comunicación en México: a) Una mayor competencia de otro tipo de programas infantiles desde el extranjero, dedicados al público infantil, entre los que destacan la amplia barra de programación de Disney Channel, Dora la Exploradora, Peppa Pig y un sinnúmero de opciones que están disponibles a través de TV restringida y TV bajo demanda (vía Internet, conocidos como OTTs). Opciones que hasta hace unos años no estaban disponibles para la mayoría de la población y ahora lo están para más de la mitad de ella.

b) Cambios en la regulación publicitaria. Desde 2014, la Secretaría de Salud, vía la Comisión de Riesgos Sanitarios (Cofepris), emitió unos lineamientos de publicidad que afectan a toda la programación infantil. No se pueden anunciar cereales, chocolates, dulces, golosinas, varios jugos, papitas, entre otros productos, a tal grado que han dejado sin patrocinadores a los programas infantiles mexicanos. Lo anterior bajo el argumento de que “no se propicien hábitos que distorsionen la buena nutrición de los menores de edad”.

La regulación ha sido muy dañina y es ejemplo de lo que no se debe hacer. En 53% de los hogares mexicanos los niños tienen acceso a la TV restringida, en donde este tipo de publicidad —prohibida en México— sí se ve en los canales que vienen del extranjero, ya sea como anuncios o como producto integrado. Otros 3.5 millones de hogares tienen acceso a la TV por internet, en cuyos contenidos no hay regulación alguna. Para acabar pronto, las restricciones que hay en México no las enfrentan los programadores de otras partes del mundo y mucho menos los programas que se ven en México y a los que se tiene acceso vía internet (los OTTs, como Netflix, VEO, Apple TV, Claro, Hulu o WhereverTV).

Así, la menor de las tragedias es Chabelo. La realidad es que no hay forma de que la TV mexicana pueda ya producir programas para los niños mexicanos, pues no hay quién los patrocine y/o comercialice. Con esto, los niños mexicanos estarán en contacto con los estereotipos de otras partes del mundo. Quizá esto sea parte de la globalidad, pero lo que no se vale es la forma en que la sobre-regulación en México ha impedido que continúen y se desarrollen programas mexicanos para las audiencias infantiles. Una lástima, pero así se la juegan nuestras autoridades.

Esta regulación está probando ser ineficaz pues el problema de la obesidad es multifactorial y no se solucionará solamente con restricciones a los anunciantes mexicanos. Y, además, nuestros niños seguirán viendo programación con golosinas, nada más que ésta vendrá desde el extranjero, y los ingresos y pago de los impuestos respectivos se quedarán en otros países. Con ello, queda claro que el fin de la era Chabelo es sólo el principio del problema. La realidad es que estamos en proceso de quedarnos sin contenidos para la niñez mexicana.

Cambiando de tema. Ofertas sin precio: El día de ayer, en cumplimiento a lo ordenado por el IFT, América Móvil (AMX) publicó en periódicos de circulación nacional las ofertas de referencia de acceso y uso compartido de infraestructura pasiva, de arrendamiento de enlaces, de comercialización o reventa de servicios por parte de operadores móviles virtuales y de usuario visitante (roaming nacional). Éstas estarán vigentes durante dos años, contados a partir del 1° de enero del próximo año. Resulta positivo que el IFT haya corregido algunas deficiencias de las propuestas presentadas originalmente por AMX, pero es curioso que sigamos teniendo ofertas sin precio. Sólo en México. El precio lo deberían de tener las ofertas de ambos preponderantes: AMX en telecomunicaciones AMX y Televisa en radiodifusión. Habrá que esperar el efecto que tendrá este hecho pues, en caso de diferendo, el IFT tendrá que mediar, con lo que los litigios seguramente continuarán. Hubiera sido mejor que los precios se hubieran fijado de manera previa, como ocurre prácticamente en todo el mundo.

*TVs aún por repartir: La SCT ha entregado 8 millones de televisores de los 9.7 millones que debe de entregar conforme al padrón de beneficiarios de Sedesol. A pesar de que originalmente tenía previsto concluir la entrega el 15 de noviembre pasado, las más recientes declaraciones de sus funcionarios dejan ver que entregarán equipos hasta el 20 de diciembre, con lo que siguen alargando sus propios tiempos de cumplimiento. Les resta entregar 1.7 millones de televisores en 20 días, lo que equivale a repartir 85 mil equipos cada día. Este monto supera la capacidad de entrega de la SCT, a lo que hay que sumar la dispersión de la población en el sureste mexicano. Así que parece que el apagón en buena parte del país -y a pesar de múltiples esfuerzos de las estaciones de TV, de la SCT e incluso del IFT- se irá hasta el 2016. Hasta ahora, el apagón está confirmado solamente en 18 entidades federativas, faltarían 14.

*Lineamientos de radio y TV: Mañana comparecen en el Senado funcionarios de la Secretaría de Gobernación para explicar a los legisladores los nuevos lineamientos para la clasificación de programas en radio, TV abierta y restringida. Sorprenden las dudas de algunos legisladores, a quienes les molesta que los lineamientos de clasificación “excluyen a la programación en vivo”. Quizá no sepan que es imposible mandar a clasificar, con antelación, a Gobernación un programa que es en vivo. Esto no significa que un programa en vivo no tenga restricciones en cuanto a lo que en él se puede decir o hacer. El emisor está obligado a acatar lo que señalen los lineamientos en cuanto al tipo de lenguaje en cada horario.

TAGS: , , , ,