Recomendaciones de los detectives de iluminación para la CDMX

El pasado sábado se presentaron las conclusiones de los Lighting Detectives #TNT, 6 equipos conformados por 18 reconocidos lighting designers que junto con 55 estudiantes mexicanos, se dieron a la tarea de analizar 6 lugares icónicos para la CDMX, buscaron así, sus aciertos y errores en iluminación, para hacer un ejercicio de propuestas que mejoren la experiencia de vivir y recorrer estos espacios.

En el majestuoso edificio de la Antigua Escuela de Medicina, cada equipo presentó sus experiencias y conclusiones. Para todos los especialistas fue muy importante conocer el movimiento y los usos de estos lugares a lo largo del día, ver los cambios que suponen el atardecer y finalmente cómo se perciben durante la noche. Las actividades que se desarrollan ahí, el ritmo y el ánimo de las personas al transitar por aquellas calles. Además claro, de analizar los tipos de luminarios con que cuenta cada lugar y la calidad de luz que se logra con ellos. Todo lo anterior narrado de una manera divertida llamando “villanos⬝ a los errores o problemas de iluminación que percibieron, y “héroes⬝ a los aciertos que encontraron en su recorrido.

Observar las imágenes y el análisis que hicieron de cada recorrido, me permitió confirmar que el alumbrado público de nuestra ciudad es producto del capricho y la ceguera de nuestras autoridades. En todos los casos reportaron 2 grandes problemas, por un lado áreas con gran contaminación lumínica, y áreas que se convierten en hoyos negros. Lo interesante fue que al final cada equipo hacía una propuesta con recomendaciones para corregir estos problemas. Aquí hago una pausa para pedir que alguien le haga llegar estas conclusiones al jefe del DF y al delegado, para que aprovechen los tips, ¡por favor! Es urgente trabajar en equipo, ya que no solo hay que tomar en cuenta los luminarios de alumbrado público y la de los monumentos históricos, aquí también se analizan los aciertos y errores de la iluminación de los comercios establecidos en estos lugares.

Sketchs de conclusiones
En la Plaza Santo Domingo, el equipo liderado por Aleksandra Stratimirovic y Jeff Miller, nos muestran la falta de jerarquización de los edificios que rodean la plaza, la cual queda al centro como un gran hoyo negro, desorden en las fuentes lumínicas y por ende contaminación lumínica y deslumbramiento. Dentro de la iglesia perciben contradictorio encontrar un lugar que invita a la introspección y recogimiento con una luz fría e intensa que irrumpe y contrasta luego con la luz cálida que tienen en el altar. Proponen regresar a la jerarquización de monumentos dando luz a la fuente y los edificios de manera puntual, ordenar la iluminación de los arcos y controlar la luz para el área peatonal.

En el Templo Mayor, las conclusiones de Paulina Villalobos y Christof Fielstette, nos confirman casi los mismos problemas, el deslumbramiento y las zonas oscuras. El equipo de estudiantes concluye que la solución no es poner mucha luz, sino el equilibrio. Ya que se puede observar que hay más luz en los comercios que en nuestro patrimonio cultural. Proponen diseñar para obtener una luz viva, una luz que permita al ciudadano no solo transitar este espacio sino reconocer su historia y su cultura.

En el recorrido Calle Madero – Zócalo, un equipo dirigido por Mari Kubota y Gustavo Avilés, encontraron que en esta calle la iluminación que proveen algunos comercios, es muy afortunada y ayudan a hacer más interesante y amable el recorrido de este calle. El villano indudable es el resultado de la plaza del zócalo, que sume en completa oscuridad a la catedral y la plaza, sin embargo el palacio nacional luce iluminación interrumpida y discordante, mientras que hacia el lado izquierdo el edificio frente a la catedral deslumbra de manera tal que se aplana su figura. La propuesta de este equipo propone dar balance y dignidad a las fachadas, hacer una diferencia entre la luz general del alumbrado y una iluminación que realce los edificios antiguos. Así también ordenar (mover en algunos casos) los postes de luz para que no estorben la entrada de los edificios icónicos. Ponen como ejemplo la entrada de la Casa de los Azulejos que tiene un poste de luz que deslumbra y sin embargo los arbotantes que flanquean la entrada no están iluminados.

Para la zona de la Alameda y Bellas Artes, el equipo que comandó Reiko Kasai y Lisbeth Skindbjerg, encontró que la zona de la alameda en general está bien iluminada y con zonas delimitadas y jerarquizadas, también reconocieron algunos aciertos en el edificio de bellas artes como la iluminación uniforme que resalta su cúpula. Sin embargo consideraron como absoluto villano la iluminación color azul que tiene como remate el edificio de correos y algunos puntos del Palacio de Bellas Artes. Al final de su exposición dieron algunas recomendaciones sobre cómo iluminar algunas esculturas, por ejemplo la escultura de Madero y el hemiciclo a Juárez, que luce totalmente plano.

El quinto recorrido tuvo lugar desde el Caballito hasta el monumento a la Revolución, el equipo dirigido por Elías Cisneros y Noriko Higashi, encontró un espacio público vivo, útil y bien integrado. En este caso la luz que tienen los anuncios de los comercios fue etiquetada como el villano de la zona, así como el uso excesivo del RGB (red-green-blue) y la luz de colores que se obtiene con este sistema de iluminación led. Hicieron recomendación sobre cómo mejorar la iluminación de las palmeras, resaltar aún más ciertos detalles del monumento y apuntes con mejoras sobre los luminarios tipo tótem.

Algunos miembros de estos equipos

Tristemente el recorrido de la Estela de Luz hasta el Ángel de la independencia, se vio totalmente deslucido, aquí los detectives de la luz comandados por Charles Stone y Ulrike Brandi encontraron la fuente de la Diana cazadora viviendo en total penumbra, y la columna del Ángel de la independencia con una luz que distorsiona y pierde las texturas y esculturas de la base. Todo lo anterior paseando por entre frondas de árboles iluminadas en “color rojo⬝. Tristemente lo único afortunado que encontraron fue la iluminación del Hotel St Regis, aunque tampoco quedó tan mal calificada, nuestra controvertida “estela de luz⬝. Por lo que vimos este recorrido es el que tuvo los más pobre resultados.

Para terminar la jornada, el Arq. Gustavo Avilés destacó que la UNAM está creando una semilla muy fértil con estos estudiantes que un día aportarán mucho al patrimonio cultural de nuestro país. Concluye que esta experiencia que fue también un tanto intuitiva e incidental propone mejorar el uso de la iluminación para lograr cambios que nos ayuden al proceso de ver, mirar y admirar.

Diapositivas con propopuestas para esculturas

Sketch propuesta Casa de los Azulejos