Monitor Nacional
Reducir vehículos en circulación evitará contaminación atmosférica
Nacional | Redacción
24 de febrero de 2016 - 8:59 am
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Para que se registre una mala calidad del aire se requieren dos factores: emisiones contaminantes y condiciones meteorológicas adversas

Ciudad de México.- Expertos del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), consideraron que la solución a la contaminación en la Ciudad de México, es la reducción del número de vehículos en circulación.

En rueda de prensa, indicaron que el programa Hoy No Circula promovió el tránsito de vehículos nuevos, lo que ocasionó que la gente tratara de conseguirlo, por lo que ahora se debe reducir el alto número de autos en las vialidades.

Precisaron que para que se registre una mala calidad del aire en la Ciudad de México se requieren dos factores: emisiones contaminantes y condiciones meteorológicas adversas.

Las primeras, explicaron, no cambiaron significativamente, lo que sí se registra desde hace unos días son problemas de dispersión de contaminantes y, con ellos, la activación de precontingencias ambientales.

El experto Ricardo Torres Jardón, del Departamento de Físico-Química Atmosférica de la UNAM, recordó que en los últimos días se mantuvieron los niveles de concentración de contaminantes como el ozono y del viernes pasado a la fecha no disminuyó por razones meteorológicas.

Al respecto, Agustín García Reynoso, investigador especialista del mismo departamento, comentó que en la temporada invernal se tienen las condiciones meteorológicas que podrían ser poco favorables para la dispersión de contaminantes, como los frentes fríos.

Asimismo, los sistemas de alta presión (aire frío muy denso), sin viento y cielos despejados, lo que provoca que las emisiones de los vehículos se procesen en la atmósfera, y se produzca ozono y aerosoles.

El también perito en protección ambiental del Colegio Nacional de Ingenieros Químicos, señaló que los principales contaminantes primarios que existen en la atmósfera son monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre; mientras que los secundarios, se producen por la reacción de los primeros; es el caso del ozono.

Recordó que en 2006, las contingencias se activaban al alcanzar los 200 IMECA (Índice Metropolitano de Calidad del Aire); para 2012 se disminuyó a 150.

Además, abundó, en 2014 se publicó la nueva norma de calidad de aire para ozono, que actualizó el nivel permisible, de 110 partes por billón (ppb), a 95, de ese modo, el cálculo del nivel de precontiningencias tiene valores más estrictos para su aplicación, y éstas se registraron de nuevo.

De ese modo, se espera que el número de precontingencias sea similar al del año pasado, es decir, seis o un poco más, porque falta la época de calor, cuando hay más ozono, pocas nubes y mucha radiación solar, hasta que comience la temporada de lluvias.

Torres Jardón dijo que la Ciudad de México tiene una de las redes de monitoreo más grandes, lo que permitió a los especialistas hacer un seguimiento puntual de la contaminación.

La existencia de estas redes significa que sólo se vigilan y observan los niveles de contaminación para prevenir a la población de los posibles efectos que pueden tener, sobre todo, en personas susceptibles, mencionó.

Al respecto, Agustín García reconoció avances “como los programas ProAire, el cambio de combustibles, el control de compuestos orgánicos volátiles o las nuevas tecnologías”.

En ese sentido, indicó que la calidad del aire en esta metrópoli también depende de las urbes que hay alrededor, por eso se creó la Comisión de la Megalópolis, que considera a las seis entidades del centro del país: Ciudad de México, Puebla, Morelos, Tlaxcala, Hidalgo y Estado de México.

Finalmente, los especialistas reconocieron que si bien los niveles se acumularon y son “relativamente altos”, no son comparables a los de hace 15 o 20 años.

Información de Notimex

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