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Romper el TLCAN no sería el fin del mundo, destacan los empresarios

Ciudad de México.- Ya comenzó el segundo ‘round’ de las renegociaciones del tratado de libre comercio entre los gobiernos de Estados Unidos, México y Canadá (TLCAN). En el medio, continúan las amenazas de Donald Trump de salirse del acuerdo, que a menudo califica como “horrible”.

Como respuesta, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, respondió esta semana quesi el resultado de las negociaciones no es benéfico para México, por supuesto México no habrá de continuar, pero creemos que podemos llegar a una buena negociación, (…) aunque no estamos ahí todavía”.

Igual que el gobierno, los representantes empresariales mexicanos destacan que México hará lo posible por renegociar y “modernizar” un buen tratado, pero agregan que el país no cederá al chantaje, y que el peor de los escenarios —el fracaso de las negociaciones— no supondría el fin del mundo.

“No podemos vivir con ese miedo de tener una pistola en la sien. Los empresarios estamos trabajando y estamos listos, sabemos qué queremos”, dijo en entrevista Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales, que coordina al sector empresarial de cara a las renegociaciones del TLCAN.

Bosco de la Vega, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) también destacó a Expansión que, en el caso de su industria, Estados Unidos depende de México, pues el país es uno de sus principales clientes en muchos productos, y por tanto tiene bastante que perder.

“Asustados no estamos, porque el plan B en caso de que no funcione el TLCAN es la OMC (las reglas de la Organización Mundial del Comercio), y en la OMC en el sector nos va ir bien. El poder acceder a Estados unidos nos va a costar alrededor de un 6%, y a ellos les costará como un 30%”, aseguró. “Yo veo a un México muy bien posicionado, diciendo: ‘En el momento que me pongas aranceles o cuotas, me levanto de la mesa, no me vas a someter'”.

Manuel Herrera, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), tiene una posición similar. “Si estuviéramos en el peor de los escenarios y tuviéramos que levantarnos de la mesa, suponiendo que eso generara que el TLCAN se viniera abajo, prácticamente el 80% de los productos que México exporta a Estados Unidos, de acuerdo a la OMC, no tendrían un arancel mayor a 5%. Eso quiere decir que, sin el tratado, México sigue siendo competitivo en las exportaciones a Estados Unidos y este país seguiría siendo el principal cliente para México”.

Sin embargo, los empresarios coinciden en que la situación ideal no es romper el tratado, sino modernizarlo de tal forma que todas las partes salgan beneficiadas. Conseguirlo será complicado, aseguran, pero no imposible.