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Se exige un cambio, no otro presidente

Nos encontramos a cuarenta y nueve días de las elecciones de nuestro país, saturados de propaganda sobre los cinco candidatos a la presidencia. Ya han pasado tres semanas del primer debate electoral, que despertó el interés y la incertidumbre en redes sociales en gran parte de la sociedad mexicana que tomará una decisión el domingo primero de Julio.

Las elecciones que son cada seis años en nuestro país cambian por distintas circunstancias siendo diferentes las elecciones a las de sexenios anteriores. Este sexenio no será una excepción ya que contamos con distintos factores que en elecciones anteriores no contábamos.

Esta como ejemplo la participación de los millennials, el nombre de la generación de quienes comenzaron a ser adultos a partir del año 2000, este grupo de jóvenes adultos ha alcanzado el 30% de la población votante, según los datos del INE, que este treinta por ciento equivale a 14 millones de jóvenes de los cuales seis millones votarán por primera vez, y por ser esta cantidad un gran porcentaje del total podrá definir quién será la próxima o el próximo presidente.

Llama mucho la atención la generación de los millennials por las diferentes actitudes que tienen a los temas de hoy en día comparado con otras generaciones y uno de estos temas que siempre se les ha criticado negativamente a esta generación es por el poco interés hacia la política. Pero hasta el día de hoy se presenta diferente en nuestro país ya que existe una gran preocupación por parte de los jóvenes que votarán por primera vez, el interés podrá haber despertado por la triste realidad que ha afectado a todos los mexicanos, pero es un hecho que actualmente hay un interés reflejado en la angustia de no saber por quién votar después de ver el primer debate, pensando ingenuamente que con ver dos horas de un debate podrán tomar una decisión final, pero es importante que contemplen que si quieren votar informados, también será necesario escuchar de distintos sectores los análisis de los debates, complementarlo con páginas oficiales en las que presenten las propuestas de cada candidato, además de revisar el nuevo recurso de la ley tres de tres, la iniciativa que los ciudadanos hemos propuesto para establecer la obligación de todos los funcionarios públicos, de compartir y publicar tres declaraciones: la declaración patrimonial, la de intereses y la fiscal. La herramienta tiene el propósito de ilustrar, con transparencia, el perfil de los funcionarios públicos y en este término, de nuestros actuales candidatos. Y así con los distintos recursos de fácil acceso que se han desarrollado podamos tomar una decisión bien informada y fundamentada.

Otra de las diferencias está presente en el sector de las campañas electorales, ya que el desarrollo de la tecnología ha influenciado los medios de comunicación, creando mayor presencia de las campañas en la vida de los ciudadanos, por una gran variedad de medios. Ahora no solo tenemos la presencia de anuncios en la televisión o escuchamos campañas en la radio, sino que existen herramientas como WhatsApp, Facebook y Twitter en donde podemos encontrar los perfiles de los candidatos, los miles de seguidores que comparten sus publicaciones, pero también las distintas opiniones de los ciudadanos expresadas en fotografías, en videos que reenvían una y otra vez, sin despreciar los famosos memes que hacen burla de los candidatos, que de una u otra forma es una manera viral y divertida de hacer campaña.

La publicidad de los candidatos se encuentra en todos lados, que de alguna manera llegan a tu vida diaria, ya sea porque cuentas con un perfil participativo en los distintos medios como redes sociales o por el simple hecho de salir a la calle y trasladarte de un lugar a otro en tu vida cotidiana. Pero este factor que hace que la presencia de las campañas esté en la vida de todos no es sinónimo de que el voto sea tomado con mayor conciencia, sino que exista la posibilidad de una toma de decisión superficial que como había mencionado anteriormente, se base solo en la información de las campañas.

Otra gran diferencia sobre estas elecciones es la existencia de un gran interés en tomar en cuenta a quien pudiera llegar a ser nuestra primera dama o primer caballero. Este factor se ve reflejado en la existencia de las distintas entrevistas y documentos informativos en la red, que hablan y critican a quien pudiera llegar a este puesto en caso de que su pareja quede electa o electo.

Nos hemos enfocado solamente en críticas negativas que se han hecho del primer debate, pero es importante darnos cuenta que existió una dinámica completamente distinta a los debates anteriores. Como lo fue la libertad de cada candidato de administrar su banco de tiempo, también la permisividad de utilizar materiales visuales en el momento que expusieron los candidatos fue un hecho que llamó la atención, además de los distintos temas que se cuestionó a cada candidato, sobre temas que habían dejado en duda en otros medios. Sin olvidar que en el próximo debate se le asignará un tiempo para la participación del público.

Probablemente hasta el día de hoy no hemos concretado una decisión final, justificando que entre los candidatos no existe el mejor, pero sí el menos peor. Nos encontramos cansados de promesas incumplidas, de corrupción y de la misma motivación de los candidatos “llegar al poder cueste lo que cueste”, pero hoy la realidad del país nos ha llevado a que exista mayor conciencia de los ciudadanos por tomar una decisión que tenga como resultado un beneficio y  cambio positivo para todos en el ejercicio de su sexenio, ya no queremos que continúe lo que ha parecido una competencia en los últimos sexenios, con el crecimiento del número de asesinatos y desaparecidos, con la inflación de la moneda, con el incremento del precio de la gasolina y con la constante escala en la lista de los países más peligrosos, hasta llegar a ser el primero.

Se puede presenciar en la boca de todos la búsqueda exhaustiva de un cambio, pero parece ser que hemos iniciado con el pie equivocado otro sexenio, el  ejemplo de María de Jesús Patricio Martínez, también conocida como Marichuy, fue la única candidata a la presidencia de la república que logró recolectar firmas de manera fidedigna, sin dejar en duda que alguna de sus firmas fuera falsificada, y a aun así será la única candidata que no aparecerá en la boleta, con hechos como estos ¿qué podemos esperar del futuro de México?