Monitor Nacional
Secretario general de Concacaf manejó chequera por 10 mdd: El Tiempo
Estadio | Redacción
7 de junio de 2015 - 9:59 am
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Gozaba de una especie de fuero diplomático en algunos países

Ciudad de México.- El colombiano Enrique Sanz de Santamaría como secretario general de la Confederación de Futbol de Norteamérica, Centroamérica y del Caribe (Concacaf), manejaba una chequera de 10 millones de dólares para sus excesos como en la mafia, reveló hoy El Tiempo.

La unidad investigativa del diario colombiano reveló que Sanz, implicado en el escándalo de corrupción en el interior de la Federación Internacional de Futbol, “gozaba de una especie de fuero diplomático en algunos países, por sus nexos con la FIFA”. Según sus movimientos migratorios, el dirigente deportivo “estuvo en Medio Oriente días antes de que la Selección de Futbol de Colombia jugara dos amistosos con Baréin y Kuwait”.

“Incluso, en la última foto que les envió a sus amigos aparece en un estadio, rodeado de árabes y visiblemente recuperado de la leucemia que le diagnosticaron en marzo del año pasado”, subrayó el informe periodístico del diario más influyente de Colombia. Sanz de 41 años, era considerado uno de los ejecutivos mejor ranqueados del deporte y se movilizaba por todo el mundo con pasaporte de Norteamérica y con su chequera de 10 millones de dólares.

En Colombia lo reconocen por ser “una raqueta de primera en squash, y haber representado al país durante años en torneos internacionales. Además, destacan su destreza para jugar futbol y polo en un equipo local y en otro de Brasil de donde es oriunda su esposa”.

El ejecutivo deportivo “es uno de los principales sospechosos de haber repartido sobornos a dirigentes del futbol cuando estaba en la vicepresidencia de la firma de mercadeo Traffic Sports USA, y de haberlos recibido y ocultado, cuando se convirtió en el secretario de la Concacaf, en 2012″. La FIFA hace siete días anunció la expulsión del colombiano del organismo por estar vinculado al escándalo de corrupción que investigan el FBI y la Fiscalía de Estados Unidos y que supera los 150 millones de dólares.

La familia de Sanz aparece “vinculada a negocios relacionados con la gastronomía francesa y el marketing deportivo. Además son socios de clubes tradicionales de la capital y amantes de los toros de lidia”, reseñó el informe. “Pero, el 10 de abril de 2007, Sanz de Santamaría quedó en el radar del FBI, que para ese entonces ya estaba investigando el cobro de sobornos para que la Concacaf y la Conmebol le asignaran la comercialización y publicidad de torneos de futbol a la empresa brasileña Traffic”, recordó el diario. Según registros públicos de Miami, consultados por El Tiempo, el colombiano asumió en esa fecha “la vicepresidencia de Traffic Sports USA.

En ese momento, sus jefes eran Jorge Martínez y el brasileño José Hawilla. Este último ya es testigo de la Fiscalía de Estados Unidos”. Luego, el colombiano saltó a la Concacaf, en julio de 2012, “y aunque llevaba una vida aparentemente impecable, los investigadores empezaron a esculcar sus cuentas personales y corporativas”, en el marco de las investigaciones policiales. “Ya encontraron una factura, por 1.1 millones de dólares, por la supuesta compra de unos uniformes, que realmente corresponde al pago de un soborno para que le entregaran a Traffic los derechos de transmisión y comercialización de la Copa de Oro 2013″, aseguró la unidad investigativa del diario.

“Este plan fue ideado por Jeffrey Webb y ejecutado por el cómplice cuatro”, destacó el indictment, que identifica a Sanz como el cómplice cuatro dentro de todo el proceso de investigación. Además, hay “evidencia de que el cómplice cuatro se benefició personalmente con esos dineros sucios: “Obtuvo una costosa pintura en una galería de arte de Nueva York que fue pagada por otro de los acusados: Costas Takkas, asesor de Webb”, se lee en un aparte del indictment que le atribuyen al colombiano”

Con información de Notimex.

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