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Sólo tuvimos 15 segundos antes que el edificio se colapsara: Sobrevivientes al sismo

Ciudad de México.- A poco más de una semana del terremoto de 7.1 grados de magnitud que azotó a la parte central del país, en redes sociales comenzaron a surgir videos de testimonios de sobrevivientes que fueron rescatados de entre los escombros.

La cuenta oficial de la Cruz Roja Mexicana, compartió el testimonio de tres personas, un hombre y dos mujeres que narran su experiencia tras ser rescatados.

 

Otra de las historias más conmovedoras tras el terremoto es la de Lucía Zamora, que pasó 33 horas entre los escombros del edificio de Álvaro Obregón 286, colonia Roma, tras el sismo ocurrido el pasado martes 19 de septiembre, a las 13:14 horas.
Ella y su colega Isaac quedaron atrapados con muy pocos metros de diferencia. Al igual que otros profesionistas independientes que rentaban un espacio para laborar, se encontraban en el tercer piso del edificio cuando comenzó el sismo.
Lucía corrió hacías las escaleras principales cuando sintió la primera sacudida, pero Isaac le dijo que era mejor salir por las escaleras de servicio.

Ese cambio de ruta les salvó la vida. De hecho, todas las personas que salieron por las escaleras de servicio se salvaron, narró Lucía.

Si bien ella e Isaac no alcanzaron a bajar, utilizar esas escaleras los dejó en una posición privilegiada para el rescate, pues el piso no se colapsó del todo. Ese espacio fue donde los rescatistas encontraron sobrevivientes, 27 en total.

De acuerdo con el testimonio de Lucía el techo de su piso se vino abajo en cuestión de 15 segundos, siendo la zona central y las escaleras principales las más afectadas. La parte trasera del edificio, por donde se encuentran las escaleras de servicio, fue la zona que menos daños tuvo. Cuando vio por primera vez la luz, luego de estar atrapada por 33 horas, sonrió. Esa imagen, sonriendo poco antes del salir de un túnel de concreto, fue captada por uno de los rescatistas que participaron en su búsqueda.

“Había estado en un lugar muy oscuro, las palabras de los topos (rescatistas) eran extraordinarias, así que cuando me dijeron ‘Lucía ya estas afuera’, sonreí”.