Monitor Nacional
Tibia respuesta ante posibles deportaciones
Opinión | Eduardo Gonzalez
17 de noviembre de 2016 - 12:05 pm
migrantes_Monitor_Nacional
Frente a la posibilidad de deportaciones masivas, sea por una disposición directa para expulsar a los migrantes, o sea por la no ratificación de DACA, el gobierno mexicano responde con tibieza sin atender el origen del problema

Con el arribo de Donald Trump a la Casa Blanca se espera que aumenten las deportaciones de migrantes mexicanos “sin papeles” avecindados en Estados Unidos. Dos serán las principales razones de las deportaciones masivas: la no ratificación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, y la no aplicación de la Acción Diferida para los padres de los estadounidenses y Residentes Legales Permanentes (DACA y DAPA, por sus siglas en inglés, respectivamente); así como una abierta estrategia de deportación de migrantes “indocumentados” que tengan o no cuentas pendientes con la justicia.

DACA se puso en marcha en 2012 para beneficiar a los menores de edad llevados por sus padres al país del norte, y que hoy se encuentran estudiando o concluyeron High School. Con la disposición se suspendieron las deportaciones de esa población y se les permitió obtener un empleo. Sin embargo, la medida debe ser ratificada cada dos años, la siguiente ratificación deberá ser en 2018, si así lo considera Donald Trump. Por su parte, DAPA se encuentra en la congeladora debido a una demanda del juez federal, Andrew Scott Hanen, en la corte de Brownsville, Texas, estado que encabeza la demanda interpuesta contra las disposiciones migratorias por parte de 26 estados.

Frente a la posibilidad de deportaciones masivas, sea por una disposición directa para expulsar a los migrantes, o sea por la no ratificación de DACA, el gobierno mexicano responde con tibieza sin atender el origen del problema ni las consecuencias para los paisanos y nuestro país por la expulsión de miles de connacionales del vecino del norte.

Las once acciones anunciadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) se concentran en apoyos administrativos; no se atiende el origen de la migración, ni mucho menos la atención que requerirán los deportados al llegar a nuestro país. La SRE “reforzará” los servicios consulares, llama a los paisanos a evitar situaciones de conflicto, activa una línea telefónica directa (1800) para atender, informar y dar protección consular, incrementarán los consulados móviles para llegar a más personas, intensificará la promoción del registro y expedición de actas de nacimiento de hijos de nacionales mexicanos nacidos en Estados Unidos, y fomentará el uso de la aplicación gratuita para dispositivos móviles MiConsulmex.

De cara a cientos de miles de deportaciones que eventualmente habrá si así lo dispone la Casa Blanca, la respuesta del “gobierno” de Enrique Peña Nieto, es menos que una aspirina para un problema tan grande. Las acciones gubernamentales se enmarcan en procesos administrativos, y dejan de lado la realidad que enfrentarán los deportados en nuestro país, así como las violentas situaciones que viven en sus comunidades de origen y que obligan a miles de mexicanos a huir de nuestro país.

Nuevamente, frente a la realidad migratoria mexicana, tanto en la República como allende nuestras fronteras, las acciones del “gobierno” quedan a deber a los exiliados nacionales, y vuelven a mostrar el desinterés y el desconocimiento frente a una dinámica social que recorrer amplios y profundos rincones del país.

TAGS: , , ,