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Trapos importados: la migración desde la literatura

Esta reflexión se centrará en el problema de la migración y su ficcionalización tanto en los medios digitales como en la literatura. Las novelas comentadas son: La fila india (2013) de Antonio Ortuño y Señales que precederán al fin del mundo (2009) de Yuri Herrera. 

Hace unas semanas fue el auge mediático de la caravana migrante. Ya que pasó el momento estelar de la noticia comenzaron a proliferar las reflexiones en torno al problema. Algunas de ellas hablan sobre cómo los mexicanos son igual de xenófobos que los gringos, otras discuten el maltrato y la violencia que sufren los migrantes, en fin, las opiniones son variadas y tienen motivos para serlo.

El flujo migratorio de personas que entran ilegalmente a nuestro país desde la frontera sur no es una novedad, ni tampoco el desplazamiento los propios mexicanos hacia Estados Unidos. Desde el siglo pasado, entre 1942 y 1964, el Programa Bracero dio inicio a este fenómeno*. Después, en 1986, Estados Unidos expidió la Ley de la Reforma y Control de la Migración con la que se reforzó el control en su frontera con México. Con la ley aumentó la vigilancia fronteriza, sin embargo, no disminuyeron los intentos por cruzar al otro lado. Asimismo, aumentó el trabajo de los coyotes y el número de muertes de los migrantes.

Es claro que el problema no se puede resumir en un pequeño párrafo y que siempre habrá mucho más que decir al respecto. El contexto es útil para comprender cómo el fenómeno de la migración ha ido evolucionando a lo largo de los años. En México, y en otros países latinoamericanos, existen redes migratorias que se han formado desde hace mucho tiempo. Estas redes tienen ventajas y desventajas. Por un lado, facilitan el desplazamiento de los migrantes y sirven como puntos de llegada para el viaje en el que se encaminan. Por el otro, dentro de ese complicado tejido se encuentran las trampas en las que muchos migrantes terminan cayendo. Así, se convierten en víctimas de redes de extorsión, explotación sexual y laboral, entre otras posibilidades del crimen organizado.

Los migrantes se encuentran en una posición extremadamente vulnerable. Sus historias muchas veces son opacadas y/o silenciadas, por eso resulta extraordinario ver que hoy sean el centro de una noticia mediática internacional. Sin caer completamente en una teoría de conspiración, no se puede obviar la relación entre el impacto mediático de la caravana migrante y las elecciones de medio término que se llevarán a cabo el martes 6 de noviembre en Estado Unidos. En estas elecciones los intereses del presidente Donald Trump están en juego, pues necesita mantener la mayoría en el congreso bajo el mando republicano. Dentro de ese contexto, la caravana migrante es una amenaza, construida por los medios, exagerada, ficcionalizada, que simboliza un peligro mayor al que solo el gobierno de Trump puede detener. Es un recurso para conseguir votantes simpatizantes con las políticas antiinmigrantes.

Por eso yo opino que, si ya vamos a consumir ficciones, por lo menos que sean críticas. En México tenemos la ventaja de contar con algunos grandes escritores que se han encargado de registrar el fenómeno migratorio y trasladarlo a novelas en las que podemos ver reflejada la crueldad de esta realidad.

Voy a destacar dos libros, el primero es La fila india (2013) de Antonio Ortuño y el segundo es Señales que precederán al fin del mundo (2009) de Yuri Herrera. En la novela de Ortuño se expone el problema migratorio desde una narración fragmentaria en la que las diferentes voces (la oficial, la de los migrantes, la de la protagonista, etc.) se contraponen entre sí. Este recurso sirve para dar cuenta de la hipócrita verdad oficial ya que esta es solo la construcción de un discurso acartonado que no pretende informar más allá de lo mínimo indispensable. La fila india da cuenta de un problema sistemático, en el que los crímenes que sufren los migrantes no solo se le atribuyen a un grupo criminal independiente, sino que se originan desde un aparato mucho más complejo, en el cual el Estado tiene una gran parte de la responsabilidad.

Mientras tanto, la novela de Yuri Herrera logra dar cuenta de un tipo de migración muy significativa. Al contar la historia de Makina visibiliza la migración de una mujer indígena, pero en vez de retratarla como una víctima, la posiciona como una chica que es agente de su propio destino. Además, hay una alegoría que atraviesa a toda la obra en la que el viaje de Makina hacia los Estados Unidos también puede ser leído como un descenso mítico al Mictlán nahua.

Estas dos novelas, la de Ortuño y la de Yuri, tienen en común una temática, pero cada uno la retrata desde una perspectiva distinta. En la de Ortuño los migrantes sufren eventos de extrema violencia dentro de un centro de detención de migrantes en México. En la de Herrera la violencia es una constante a lo largo del camino, principalmente dentro de Estados Unidos. Cada historia es una visión de los acontecimientos que suceden día con día en los incesantes viajes de migrantes ilegales en México y Estados Unidos. Leer este tipo de literatura sirve para contrarrestar las ficciones de Twitter y Facebook que están opacadas por intereses políticos o por simples deformaciones que salen de nuestro campo de visión. La caravana migrante es un fenómeno complejo, difícil de aprehender, especialmente porque en muchos casos las noticias en los medios confunden. En cambio, estas dos novelas permiten seguirle el rastro a una historia en concreto. Aunque se sepa de antemano que se trata de una ficción, será una ficción crítica, una que permite transgredir el lugar común de la migración y posicionar al lector en una suerte de espacio privilegiado de reflexión personal.

Leer un libro como el de Yuri Herrera implica un esfuerzo cognitivo mayor que seguir unas cuantas notas de Twitter. Significa procesar lentamente un problema que lleva años en el país y que se debe de atender con urgencia. A veces la ficción sobrepasa a la realidad porque tiene la capacidad de demostrar que un discurso oficial, por no ser ficticio, no es completamente verdadero. Estas ficciones ponen en evidencia el carácter complejo de la situación y por este motivo es necesario acudir a ellas y pensar junto con ellas eso que creemos que vale la pena no dejar pasar desapercibido, en este caso, la migración ilegal en nuestro país.

 

*Los datos sobre migración utilizados en este breve ensayo fueron obtenidos de la tesis de maestría en Letras Modernas “El reino desplegado. La mirada oblicua en la trilogía fronteriza de Yuri Herrera” (2018) de Luis Enrique Escamilla Farías.