Ver más de Espectro

¿Un INE con dados cargados?

El árbitro electoral, el Instituto Nacional Electoral (INE), está siendo tema de conversación por los motivos equivocados: una supuesta parcialidad.

Difícil comprender la amenaza/regaño que el INE, por conducto de su presidente, Lorenzo Córdova, hizo a todas las empresas del país que han expresado a su fuerza laboral una postura en materia electoral (Grupo México, Grupo BAL-Palacio de Hierro, Herdez, Aeroméxico, Grupo Vasconia, etcétera).

Y es que es difícil de entender cómo se le puede decir a todo el empresariado —según reporta EL UNIVERSAL— que la “IP juega al límite de la ley”, prejuzgando su actuación, al ejercer éste su libertad de expresión para señalar sus preocupaciones respecto a candidatos y partidos (refiriéndose a Morena, aunque de manera indirecta), lo que hasta donde se sabe, es legal. Si es legal, entonces no hay ni por qué comentar el tema, pero si fuera ilegal, habría que sancionarlos en lugar de dar entrevistas.

Así las cosas, ninguna autoridad debería hacer llamado alguno mientras el actuar del empresariado sea legal. Y la ley electoral mexicana es minuciosa al respecto: si no hay nada ilegal en su actuar, lo ilegal es el amedrentamiento que desde el INE se les hace.

Además, sin planearlo, EL UNIVERSAL llevó en la misma edición en la que publicó la entrevista a Lorenzo Córdova, el pasado viernes, una entrevista con el Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el colombiano Humberto Sierra. En ella, el jurista señala que la “democracia no existe sin libertad de expresión” en su “dimensión individual, que permite que los ciudadanos puedan expresarse de manera libre, sino que también tiene consecuencias en materia de pluralidad y tolerancia”. Entonces, ¿dónde quedó la tolerancia del INE? Más, a sabiendas de que México es parte de la Convención Americana de Derechos Humanos y que en ésta hay compromisos, varios, sobre libertad de expresión.

Un segundo ejemplo, que es aún más difícil de explicar, es la parcialidad en cuanto a Mexicanos Primero —la organización de la sociedad civil que transmitió un promocional con “niños candidatos” llamando a discutir el modelo educativo—, a la que le han negado el acceso a la justicia.

Resulta que a más de un mes de que se iniciara un procedimiento especial sancionador, lo que por definición debe ser expedito y resuelto en un par de días, el INE no ha citado ni siquiera a comparecer a ésta, única agrupación civil que transmitió un spot poniendo en el debate público el modelo educativo.

Así, en los hechos, Mexicanos Primero, salas de cine y empresas de radiodifusión en donde se transmitieron dichos spots, han sido silenciados por el INE y éste ni siquiera les ha dado derecho a defenderse. Sencillamente no los cita, no sea que vayan a ganar el caso en tribunales y vuelva a conflictuarse el Instituto con los que se inconformaron (Morena entre ellos). Aquí, entonces, donde hay que investigar y juzgar, nada más no lo hace.

Un tercer caso es el de PejeLeaks. Morena se quejó de que este portal se dedica a publicar información negativa sobre ese partido y sus candidatos, mucha, por cierto, falsa. La única entrevista que los editores de PejeLeaks han dado, la realizó Carlos Loret para Radio Centro. En la misma, a petición de los entrevistados y por miedo a represalias, se cuidó la identidad de las personas.

Pero en el INE, para probar su “eficiencia” con el partido quejoso, a alguien se le ocurrió la brillante idea de sacar de la base de datos del Registro Federal de Electores, que debería ser confidencial, el domicilio del periodista para notificarle ahí la solicitud de revelar sus fuentes y romper su secreto profesional, algo que, por supuesto, el periodista no aceptó.

Así que, en el INE parece que están cuidando en extremo, desde ya, a Morena, a riesgo de verse parciales. Pero la autoridad está en el peor de los mundos pues a quien parece que busca agradar —Morena y su candidato, Andrés Manuel López Obrador— también los han venido cuestionando, señalando, por otras razones, una supuesta “parcialidad” e “imprudencias”.

El INE debería cuidar su actuar mucho más y no aparentar tener favoritismos. Sus consejeros y funcionarios hacen milagros: logran que más de dos millones de mexicanos se capaciten como funcionarios de casillas y estén ahí el día de las elecciones. También, arman debates que son vistos por más de 13 millones de mexicanos. En general, la estructura civil del INE es magnífica y desempeña una gran labor. Todo ello lo consiguen porque tienen la confianza del electorado. Ojalá, entonces, su directiva fuera más cuidadosa en lo que hace, sobre todo en el cuidado de las formas, para no poner en entredicho a toda la institución.

Cada vez que hay elecciones en México, los partidos perdedores piden cambios a la ley electoral, ese ha sido el caso en 2007 y 2014. Ojalá el INE se dé cuenta de que su mayor respaldo es estar bien con la sociedad mexicana y no tanto con los partidos, quienes siempre han pedido y seguirán pidiendo reglas y consejeros a modo.

CAMBIANDO DE TEMAS Ponencia desautorizada: respecto a las propuestas para el sector Telecomunicaciones que la coalición Por México al Frente (PAN-PRD-MC) hizo en el foro de la ANATEL-GSMA, (sobre las que escribí la semana pasada), recibí un par de “emisarios” del candidato Ricardo Anaya. El responsable sustantivo para los temas de agenda digital y telecomunicaciones, Juan Pablo Adame, señaló que: “la ponencia ahí presentada por el Frente no era conocida por el candidato y que lo ahí se hubiera presentado está desautorizado”.

Triste noticia: murió Alejandro Aguilera, Vicepresidente de Programación de Grupo Televisa. Su labor para la industria de medios en México fue clave para estandarizar mediciones de audiencia en la TV abierta y de paga (lo que no ha sucedido en el caso de la radio). Incluso, creando en la Cámara Nacional de la Radio y Televisión un comité ad-hoc para temas de audiencias. Sus investigaciones también fueron importantes para ver cómo se comportaban las audiencias durante el apagón de la televisión digital (2015-16) en México. Descanse en paz el “Mago del Rating”.