¿Un Yemen inestable o al borde de la guerra civil? Tercera Parte

Tercera parte

La rebelión Houti

Desde 2004, los seguidores de Hussein Badreddin al-Houthi (muerto en 2010) mantienen una intensa disputa con el Gobierno de Yemen desde sus posiciones en el norte, principalmente desde la región de Sa’dah, aunque los Houtis han ido extendiendo su influencia a los territorios vecinos. Este conflicto armado no es reconocido por el SIPRI pero sí lo reconoce como tal la Escola de Cultura de Pau, que lo clasifica como una “oposición al sistema político, económico, social o ideológico del Estado⬝ (Alerta  2011: 21).

Algunas fuentes han tratado de basar la oposición entre los Houtis y el Gobierno, hasta hace unos meses liderado por Ali Abdullah Saleh, en cuestiones religiosas. Esta perspectiva se suele sustentar en la base de que el antiguo líder del movimiento norteño, Hussein, al escribir el libro Zaidis in Yemen traicionó los principios del zaidismo iraní (Ragheb Elsergan, 2009) en Irán y debido a su inspiración jomeinista.

Mientras que la venta de armamento hacia el gobierno yemení proviene principalmente de Rusia, los países del este de Europa, de la UE y de EE.UU. (IPS, 2010 y Amnistía Internacional, 2011) con financiación en su mayoría de Arabia Saudí, no se tiene muy claro cuáles son los apoyos Houtis. Recordemos que el norte de Yemen es un área fuertemente armada y los Houtis están haciendo uso de esos arsenales. No obstante, desde algunas instituciones se apresuran a destacar la importancia geopólitica de esta zona para Irán y las de este grupo con otros como Hezbolá o Hamas (Intelligence and Terrorism Information Center, 2009), apoyados por episodios como la detección de arsenales con armas iraníes en la ofensiva del Gobierno yemení en 2009 o en la intercepción de varios cargueros en el Golfo de Adén con armas dirigidas, supuestamente, a los rebeldes Houtis.

El separatismo sureño

Las bases del independentismo del sur de Yemen tienen su base en el colonialismo inglés, que trató de instaurar en Adén una sociedad cosmopolita tratando de liberarla de las influencias tribales a través de políticas concretas. Tal como señala Mohamed Hassan, en esta zona “la pirámide social estaba compuesta de la siguiente manera en esta sociedad colonial: los británicos presidían en la cima y a continuación venían las comunidades somalíes e indias que constituían una especie de tampón con la última clase, los yemeníes⬝ (Gregoire Lalieu y Michel Collon, 2010). Adén se convirtió también en un lugar de exilio para las personas consideradas peligrosas (como los nacionalistas o los comunistas).