Monitor Nacional
Una de cada ocho parejas puede presentar infertilidad
BienESTAR | Redacción
23 de enero de 2016 - 11:03 am
Infertilidad-MN
Entre las causas más comunes que pueden provocar la infertilidad están la edad, las infecciones, los factores ambientales, entre otros

Ciudad de México.- Una de cada ocho parejas puede presentar infertilidad, circunstancia que no siempre es reversible y en la que inciden múltiples factores tanto en hombres como en mujeres, señaló la andróloga Mirna Guadalupe Echavarría Sánchez.

El problema de la infertilidad se da cuando una pareja menor de 35 años busca embarazarse y no lo logra durante un año, o en mayores de esa edad en seis meses.

La incidencia de los problemas de infertilidad oscila entre 15 y 17 por ciento en las parejas que desean tener un hijo, según datos de la literatura mundial, apuntó la especialista del Instituto Nacional de Perinatología (INP) “Isidro Espinosa De los Reyes”.

Las causas de la infertilidad no se pueden atribuir solo a la mujer o al hombre, ya que cada uno representa 50 por ciento; cifra de la cual 30 por ciento tiene algún problema compartido con su pareja, dijo Echavarría Sánchez en una entrevista.

La especialista indicó que la infertilidad se incrementó en el mundo debido a que las personas retrasan la decisión de tener hijos, por lo que aumenta el riesgo de tener infertilidad, pues después de los 40 años hay alteraciones que se acompañan con la edad.

LAS CAUSAS PRINCIPALES

Entre las causas más comunes que pueden provocar la infertilidad están la edad, las infecciones, los factores ambientales, metabólicos y genéticos, dijo por separado el coordinador de reproducción asistida del INP, Álvaro Santibáñez Morales.

Además, añadió, las infecciones provocadas por Chlamydia, Ureaplasma y Mycoplasma, que por lo general no dan síntomas al inicio, pueden provocar tanto en hombres como en mujeres esterilidad de por vida.

Otra infección que provoca esterilidad en varones es la producida por el virus de las paperas, patología que afecta en la infancia, por lo que el especialista recomendó a las madres vacunar a sus hijos contra este patógeno.

Respecto a los factores ambientales, la temperatura afecta la producción de espermatozoides en los testículos, razón por la que tienen que estar fuera del cuerpo humano.

“Si tenemos una temperatura de 37 grados, el escroto está a 35, dos grados menos. Esa diferencia hace que los testículos funcionen bien, cuando tú tienes un bebé y no le han bajado los testículos, se le tienen que bajar idealmente antes de los dos años”, dijo Santibáñez Morales.

En ese sentido, comentó que algunas actividades pueden provocar que los testículos estén más calientes de lo normal, de modo que recomendó a los choferes, los cocineros y al personal de fábricas expuestas al calor tomarse un tiempo para salir y enfriarse.

Otro factor ambiental que incide en la fertilidad son las adicciones al tabaco, alcohol y/o a las drogas, pues afectan la síntesis del ácido desoxirribonucleico (ADN).

El médico mencionó que “todos los fenómenos de oxidación que se traducen en envejecimiento producen la fragmentación del DNA”, la cual se observó “está elevada en pacientes que tienen tabaquismo, obesidad, y mayor edad”, pues tiene que ver con el proceso de envejecimiento del esperma.

Santibáñez Morales dijo que un estudio hecho en el INP a mujeres con pérdidas gestacionales recurrentes, (más de tres pérdidas), indicó que 80 por ciento de sus parejas tenía fragmentación alterada.

Lo anterior deriva en una mala formación de la placenta y si se tiene una mala placenta se tendrá un mal embarazo, afirmó.

“El espermatozoide aparte de aportar su genética para que pueda desarrollarse una persona es importantísimo para la placenta” y en el desarrollo y término del embarazo, señaló el especialista.

Respecto a los factores metabólicos, el médico puntualizó que los niveles altos de colesterol, triglicéridos y glucosa, así como el sobrepeso y la obesidad inciden en la capacidad reproductiva del ser humano.

Y es que el tejido adiposo no sólo tiene una función de depósito de energía, sino también una función hormonal. “Las mujeres con sobrepeso, la gran mayoría con obesidad, no van a tener óvulos de calidad ni van a ovular adecuadamente”, comentó.

Además, los hombres tampoco tendrán espermatozoides de calidad, debido a que éstos se forman de lípidos, glucosa y proteínas, coincidió con el especialista, la andróloga Echavarría Sánchez, quien agregó que hay alteraciones que modificarán la anatomía y la función de los testículos.

Un ejemplo de ello es la enfermedad Varicocele que produce varices en los testículos que alteran la anatomía y la función del epidídimo, y luego del testículo, apuntó.

No obstante, dijo que “de todos los hombres en etapa reproductiva, aproximadamente 40 por ciento va a tener varices y de éstos, solo un 18 al 20 por ciento tendrá una verdadera repercusión reproductiva por esas varices”.

LAS CAUSAS GENÉTICAS

Si bien, el factor genético puede repercutir en la fertilidad tanto de hombres como mujeres, no es tan común, pues afecta de 10 a 15 por ciento de todas las parejas infértiles.

La genetista del INP, Mónica Aguinaga Ríos, detalló que las principales causas genéticas son los bajos niveles de espermatozoides y/o de reserva ovárica, seguida de alguna modificación en la estructura de los cromosomas.

Para determinar alguna de las causas genéticas, tanto hombres como mujeres se hace un estudio llamado cariotipo, en el que se analizan los cromosomas.

“Si yo tengo alguna alteración en el número de cromosomas, que falte uno; es decir que se tengan algunas células con 45 X y otras con XX, puede causar que esa mujer no se embarace”, mencionó Aguinaga Ríos.

Una vez que se analizó que el problema no está en el número de cromosomas, las y los pacientes deben someterse a otro estudio para determinar cómo está la estructura de los cromosomas, agregó.

Una de las alteraciones genéticas más comunes es ser portador del gen del síndrome del cromosoma X frágil, que puede heredarse y causar discapacidad intelectual en niños.

Así como el gen de la fibrosis quística, el cual también puede llegar a afectar al pequeño si ambos padres lo portan, puntualizó en entrevista por separado.

Lo que busca el estudio en el cromosoma Y, propio de varones, es que no falten pedazos en las cuatro regiones que lo integran, pues de 10 a 15 por ciento de los pacientes tendrá microlesiones, lo que repercute en la cantidad de espermatozoides.

En casos más raros, el gen del síndrome de Kallmann, que provoca una alteración en la glándula de la hipófisis, afecta la producción de las hormonas que envían la señal de activación a los ovarios y a los testículos, por lo tanto, éstos no responden.

Este gen es de diferentes tipos, hay pacientes con éste que no perciben olores. Otra enfermedad genética que se asocia con la infertilidad, pero es menos común.

Este gen es de varios tipos, algunos de los pacientes con alguno de ellos no perciben olores. Y los genes asociados a la falla ovárica prematura, no debería presentarse en mujeres menores de 40 años, agregó.

TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA

Debido a que múltiples factores pueden incidir en la infertilidad, los especialistas señalaron la necesidad de acudir con el médico y hacerse diversos estudios para ir descartando y/o revirtiendo esas alteraciones.

En ese sentido, el médico Álvaro Santibáñez Morales explicó que la reproducción asistida se puede dividir en dos rubros: los procedimientos de baja complejidad y los de alta.

Los primeros consisten en hacer que una mujer ovule y que ésta tenga relaciones sexuales para embarazarse, lo que en los casos más sencillos sucede cuando la pareja baja de peso.

O también, puede consistir en provocar que la mujer ovule más y preparar el semen para que el embarazo se pueda llevar a cabo.

En tanto, los procedimientos de reproducción asistida de alta complejidad involucran inseminación con tres tratamientos: In Vitro, con microinyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) y con la técnica PICSI.

La In Vitro consiste en sacar óvulos de la mujer y juntarlos con los espermatozoides del hombre, para que por sí mismos hagan la fecundación y luego implantar el embrión en el útero.

En el segundo proceso, el especialista le inyecta al óvulo el espermatozoide, ya que éste es muy débil, no se mueve y no es capaz de fecundar por sí solo.

Mientras que el tercer método se escoge a los mejores espermatozoides para llevar a cabo la fecundación del óvulo, apuntó Santibáñez Morales.

MITOS DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA

Por otro lado, Santibáñez Morales comentó que existen mitos en torno a la reproducción asistida, uno de ellos es que los métodos de reproducción asistida hacen más propensa a la mujer a tener menopausia precoz.

Algo que es falso, afirmó, pues las mujeres que están en temas reproductivos tienen menos óvulos en general y por ello, tienen menopausias antes, pero no es por el tratamiento reproductivo.

El segundo mito tiene que ver con los embarazos múltiples, al respecto dijo que en la actualidad, salvo excepciones, a ninguna mujer se le colocan más de dos embriones.

Otro tema es que los bebés son más chicos y nacieron antes; lo cual se debe a que 90 por ciento de las mujeres que se sometieron a algún proceso de fertilización asistida son mujeres de más de 35 años.

El especialista señaló que es falso pensar que usar métodos anticonceptivos pueda provocar infertilidad y rechazó la idea de que la infertilidad asistida pueda provocar cáncer en la mujer.

Por otro lado, sostuvo que no hay un solo trabajo que haya relacionado técnicas de reproducción asistida con problemas genéticos de los bebés.

“Las personas que tienen problemas de reproducción muchas veces tienen temas genéticos y esto también va en relación con la edad”, mencionó.

El médico indicó que todos los casos de problemas de infertilidad deberían recibir atención médica de calidad para que a la pareja se le hagan estudios y así determinar los factores que la provocan y descartar problemas hereditarios.

Por ello, Santibáñez Morales resaltó la necesidad de que México cuente con una norma que regule las prácticas de la fertilización asistida, pues algunas clínicas privadas no cuentan con la certificación que se requiere.

En ese sentido, la genetista Mónica Aguinaga Ríos recomendó que “antes de poder dar un tratamiento y decir no se preocupe, le aseguro un embarazo, se entienda la causa, porque yo no sé si esa pareja tiene riesgo de tener un bebé con un problema”.

Ya que recordó que cuando la infertilidad es por causa genética, hay más riesgo de que el bebé tenga algún problema genético.

Si el médico y la pareja saben lo anterior, se puede hacer un estudio preimplantación en el útero para descartar los embriones con las alteraciones genéticas y sólo implantar los que no las tengan, concluyó.

Información de Notimex

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