Una vuelta al mundo

Todos alguna vez soñamos con salir del país; pero no siempre es tan sencillo.

Hace un par de semanas en una comida familiar mi madre recordaba aquellos años universitarios, cuando tenía todas las ganas de tomar un semestre fuera de México. Debo confesar que pensar en gastar miles de pesos en un vuelo a España, China o Canadá, se me hacía un sueño imposible; sin embargo hoy en día las cosas ya no son tan complicadas.

Para mi buena suerte conocí a un buen amigo Raúl Torres, y miren que en buen momento vino a aparecer en mi camino. Estuvimos conversando a cerca de los viajes, el trabajo y todo aquello que implica salir adelante cuando se tiene una empresa propia; hoy en día la situación económica suele imposibilitar los planeas vacacionales y más si salir del país se trata.

Mi abuela a sus 77 años por fin logró viajar a Estados Unidos sin problema alguno; el único problema es que ya no la vemos muy seguido por estos rumbos, la opción de visitar a mi familia que vive allá (sus hijos) la ha tenido con una alegría insuperable. Recuerdo hace 10 años todos los trámites y vueltas a la embajada estadounidense, pagar tu cita, ser rechazado tu formulario y tener que volver a pagar, la verdad sin resultados buenos.

Muchas personas ya sea por trabajo, necesidad o simple gusto, intentan realizar un trámite de VISA sin obtenerla. Lo peor no es que te digan que no, lo peor es invertir dinero y verlo perdido porque la burocracia y el personal que atienden, pareciera enfocado en denegar el documento a 8 de cada 10 personas. En fin, ahora con la tecnología, la transparencia, los servicios externos para este tipo de cosas, todo se vuelve mucho más sencillo.

Este año tengo todas las ganas de darme una escapada a Canadá, no conozco a nadie allá, tampoco he tenido referencias directas sobre lo que es visitar tan hermoso país; pero sin duda tendré que aventurarme por primera vez a salir de mi México lindo y querido. Si tienes la oportunidad de viajar fuera del país hazlo, la vida es muy impredecible y no sabemos si tengamos años a cuenta para posponerlo. Si tú o tus hijos tienen la ventaja de un intercambio estudiantil apóyalos, que aprovechen a empaparse de la cultura de otro sitio, de la comida, las tradiciones y todo aquello que no vivimos aquí.

Ya les contaré como me fue en mi viaje y claro agradezco infinitamente a Raúl que me asesoró bastante bien para poder decidirme a volar fuera de mi tierra. Si haz perdido dinero en tantas vueltas y no te han resuelto nada, mejor déjalo en manos de un experto que así como a mi, me ayudó más que la explicación en la página oficial de la embajada. Quien quita y luego me decido a darle una vuelta al mundo.