Trump contra la OMS: elementos para el debate.

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Por: Dr. Arturo Solano Urrusquieta

Ante la actual pandemia por COVID-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se enfrenta al problema sanitario internacional más complejo de los últimos 100 años, y por si esto no fuera suficiente, coincide con una fuerte incertidumbre sus ingresos, ante el reciente anuncio del presidente Trump del retiro del apoyo financiero del gobierno de Estados Unidos.

Para la administración del presidente norteamericano, esta medida es una respuesta a lo que considera como “una mala gestión y el encubrimiento de la expansión del coronavirus”.

Uno de los objetivos principales de la OMS y su Reglamento Sanitario Internacional (RSI), así como de los primeros discursos del Director General de la OMS al inicio de su gestión, el Dr. Tredor Adhanom Ghebreyesus son principalmente prevenir la propagación internacional con respuesta de salud pública proporcionada a la situación y evitar interferencias innecesarias con el tráfico y el comercio internacional.

El marco legal de la OMS, principalmente establecido en RSI 2005 (RSI),1 entró en vigor en el año 2007 como parte de la petición de la Asamblea Mundial de la Salud por el antecedente de la primera emergencia de salud pública con importancia internacional del siglo XXI. Me refiero al primer brote documentado de Coronavirus en la provincia China de Guangdong en el año 2002-2003, conocido por SARS-CoV-1, por lo que el vigente brote es el segundo documentado con origen en China.

De ese episodio en 2002 se dieron algunos cambios en el RSI 2005, y consisten en que no restringen las emergencias de salud pública a un grupo específico de enfermedades, donde se añadieron las resoluciones “WHA54.14 sobre seguridad sanitaria mundial: alerta y respuesta ante epidemias” y “WHA56.29 sobre el síndrome respiratorio agudo severo SARS”, y se establecen una serie de características para su valoración en brotes infecciosos.

Pero ¿el RSI que está en vigor y las acciones realizadas por parte de la OMS fueron suficientes y estuvieron a la altura de la situación? ¿El retiro financiero se encuentra contemplado en el marco legal y está justificado?

Todos los años se reúnen los miembros de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, Suiza con el fin de evaluar al Director General de la OMS, las políticas financieras y otros puntos específicos de la agenda, sin embargo, este año deberán apreciar otros puntos muy importantes como las acciones tomadas por la Organización y la negación de los Estados Unidos para el apoyo financiero, contemplando la reciente modificación al artículo 7 de la Constitución de la OMS,2 el cual indica que cualquier país que retire el apoyo financiero no podrá tener ni voz ni voto en las decisiones.

Respecto a la eficiencia en la respuesta de la OMS ante la actual pandemia, en retrospectiva siempre es más fácil evaluar, sin embargo, si algo caracteriza a la OMS, es que sus integrantes son altamente capacitados, experimentados y con una trayectoria profesional admirable. Pero los hechos hablan más en estos momentos. Hablemos un poco de la cronología del brote.

La Republica Popular de China tiene una reserva para el RSI 2005,3 donde tuvo que modificar aspectos administrativos internos en el área sanitaria para tener los requerimientos que la OMS establece para las notificaciones inmediatas.

China notificó el 31 de diciembre de 2019 un brote de neumonías atípicas con 27 casos reportados, de los cuales 7 (26%) tenían manifestaciones clínicas de gravedad. Para este momento, se debió dar la importancia proporcionada, ya que de acuerdo al RSI 2005, cumplía con al menos 4 características que pondrían al brote en situación de emergencia sanitaria de importancia internacional.

El 7 de enero de este mismo año, notifican que se trata de un nuevo coronavirus (nCoV), otra característica que está establecida como prioritaria y para el 13 y 14 de enero se informan los primeros casos fuera de China.

No fue hasta el 16 de enero cuando la OMS emitió un mensaje con nivel de alerta epidemiológica. Es importante señala que el 14 de enero (15 días después), el Covid-19 ya contaba al menos con 8 características de alerta al menos, y 3 de prioridad para ser considerada y clasificada como emergencia sanitaria. A pesar de todo ello, el anunció se notificó 48 horas después.

¿Cuáles son las características clínicas y epidemiológicas que evalúa la OMS?

Primero, que 26% de los primeros casos de Covid-19 en China tenían datos de gravedad. Había antecedentes de brotes por Coronavirus en el país asiático, infección que se considera grave desde hace años por sus manifestaciones clínicas, además de no tener vacuna ni tratamiento hasta el momento.

Tenían casos notificados de personal de salud infectados, además que indudablemente China es indudablemente un país que presenta gran densidad poblacional: tanto Wuhan como Hubei, regiones en donde se presentó en un primer momento el coronavirus, cuentan con 19 millones de personas y 58 millones de habitantes.

Otros puntos importantes son el intenso tráfico internacional, turismo internacional y un corto periodo de incubación.

Sabemos que nada es perfecto, pero si se puede perfeccionar, y existe una necesidad imperiosa de modificar el RSI y los acuerdos y reglamentos sanitarios incluidos en el artículo 58, así como una reevaluación a los comités de examen y emergencia de la OMS.

El Dr. Tredor, al final de su gestión, quedará como uno de los Directores Generales de la OMS más importantes de los últimos años, pero sus acciones y resultados serán los que generen el juicio de sus obras.

Ahora con las actuales respuestas de cada país se está intentando tener la menor cantidad de pérdidas de vidas humanas y colapso del sistema de salud. Por su parte la OMS tiene un reto de efectividad y eficiencia para la siguiente pandemia: sus integrantes deben de dar una respuesta más rápida y evitar retrasos en las operaciones y alertas.

El autor es médico especialista en medicina interna y maestro en ciencias de la salud.