Así se ‘defienden’ automovilistas en Tamaulipas del narco

Con tinta blanca, los conductores han colocado mensajes en los vidrios de sus autos y camionetas. Cada uno va personalizado, pero con la misma petición: que no los ataquen.

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Debido a que Tamaulipas se ha convertido en uno de los estados más peligrosos de México, y ante la ineficiencia de las autoridades, la población ha tomado medidas que tristemente exhiben un escenario dantesco.

Con tinta blanca, los automovilistas han colocado mensajes en los vidrios de sus autos y camionetas. Cada uno va personalizado, pero con la misma petición: que no los ataquen.

«Bebé a bordo, no me dispares. Somos familia, no delincuentes», «Trajo honestamente y siempre viajo con mi niño de seis años. ¡No me dispares! ¡No tengo dinero! ¡No me secuestres!», son algunos de los mensajes que se leen en los carros de los conductores.

Sin embargo, estos mensajes además de ir dirigidos hacia los grupos criminales que se disputan Tamaulipas, también forman parte para hacer un llamado a la policía mexicana, quien en ocasiones los confunde con narcotraficantes como sucedió el pasado viernes 7 de febrero cuando por equivocación mataron a un joven ingeniero.

De acuerdo a reportes de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado de Tamaulipas , los conductores han denunciado que en la carretera de la frontera de Nuevo Laredo, el Cártel de Noreste coloca diversos retenes con el fin de exigir una cuota a los ciudadanos que salen de pagar sus impuestos. Los afectados han descrito que las cuotas obligatorias van de USD 500 a 3.000.

Entre las principales víctimas de estos retenes criminales se encuentran los transportistas, quienes son despojados de sus unidades o incluso utilizados como moneda de cambio.

Las principales víctimas de los retenes criminales son los transportistas, que son despojados de sus unidades y tomados como moneda de cambio en caso de que la empresa a la que pertenecen inmovilice las unidades.

«Los criminales bajaban al operador y se robaban la unidad y ya cuando la empresa detectaba el cambio de ruta, la bloqueaba. Pero ahora empiezan a utilizar a los choferes como moneda de cambio: o liberan el camión o le cortan los dedos al conductor, incluso lo matan», explican los empresarios.