Chihuahua: donde abundan los pueblos ‘fantasma’ por la violencia

El fenómeno del desplazamiento forzado en esta entidad ha tenido un auge muy significativo. Foto: Archivo

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En los últimos años, la violencia en el norte de México ha afectado a diversos estados . Entre las entidades más perjudicadas por esta situación se encuentran Tamaulipas, Sinaloa, Baja California y Chihuahua, esta última ha sufrido grandes estragos por la guerra del narcotráfico al grado de que algunos pueblos han dejado de ser habitables.

De acuerdo a un reporte de la Comisión Estatal para los pueblos índigenas (Coepi), la violencia extrema en la zona serrana de Chihuahua ha obligado a que más de 26 mil personas dejen su lugar de origen para encontrar refugio en otro lado. El caso más reciente se presenta en la comunidad de Las Pomas, en el municipio de Madera, donde tras los ataques realizados el pasado 17 de enero, cientos de personas se vieron obligados a dejar sus comunidades de origen.

«Alrededor de más cien personas salieron de Las Pomas’ y se dirigieron principalmente a Ciudad Madera. Otros más se fueron al Ejido de Largo Madera», manifestó el Fiscal del estado, César Augusto Peniche Espejel, en entrevista con Norte Digital.

En los últimos meses, Madera ha sido rebasado por la batalla entre los grupos criminales de «La Línea», brazo armado del Cártel de Juárez, y una banda comandada por «El Jaguar», el cual pertenece al Cártel de Sinaloa. En octubre pasado, ambas agrupaciones se enfrascaron en una batalla donde perdieron la vida dos personas, se registraron varios heridos y personas desaparecidas. Las secuelas por la pelea dejaron a su paso autos y casas quemadas. Pero sobre todo, ciento de desplazados.

Desde 2017, el fenómeno de movilizaciones forzadas ha tenido un auge considerable. En ese año, cinco comunidades fueron afectadas. Las Coloradas de la Virgen, El Cordón de la Cruz y el Tepozán, pertenecientes al municipio de Guadalupe y Calvo. De igual manera, se vieron perjudicadas Las Varas y El Lago, pertenecientes a Madera.

«Lamentablemente esta situación es un símbolo de abandono por parte de la autoridad política y policiaca. Tenemos muchas carencias, no hay policías municipales, las pocas que están tienen infiltrados y eso permiten que surjan poderes de facto como puede ser el narcotráfico o el caciquismo», dijo Peniche Espejel.

La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos ha revelado un dato estremecedor: 7 de cada 10 personas huyen por la violencia de grupo armados.

«Tenemos un problema de desplazamiento en el estado, pero nadie dice nada. Esto ocasiona problemas urbanos, pero más allá de ello hemos abandonado la Sierra y ?¿quiénes se van quedando como dueños? Los caciques y la delincuencia», expresó el fiscal.

A pesar de que el gobernador Javier Corral se ha comprometido a atender este problema, la realidad demuestra una situación alarmante. De acuerdo a las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública Nacional, Chihuahua contabilizó en 2019, 2 mil 50 asesinatos, con los cual se posicionó como una de las entidades más violentas del país.

Aunque la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció por primera vez el fenómeno del desplazamiento forzado, las acciones para solventar éste parecen lejana.

«No teníamos mucho, pero sentíamos que algo era nuestro y nadie nos lo podía quitar. Y ahora no tenemos nada. (El desplazamiento) Esto cambia la vida y afecta todo el sentido de pertenencia», expresa uno de los pobladores que huyó de Estación Cochos y que sueña como muchos de los desplazados en volver a su hogar.