Citapia y Altos Hornos de México, en la red de corrupción de Odebrecht

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La Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó por dos años, con la finalidad de que no participe en contrataciones de carácter federal, a la empresa Construcciones Industriales Tapia (Citapia).

Esta medida se implementó tras conocer que Citapia manipuló información esencial para su operación, así como su estrecha relación con Odebrecht y Altos Hornos de México (AHMSA), que le pertenece a Alonso Ancira, empresario detenido en España.

Citapia es implicada con una red de corrupción, de la cual obtenía el beneficio de conseguir licitaciones de contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex), esto durante la gestión de Emilio Lozoya Austin.

En su expediente está el subcontrato RTAS1-01-99-SCO001 con Odebrecht, mismo que tiene un valor por 331 millones 479 mil 802 pesos, el cual comprendía obras del proyecto de Aprovechamiento de Aguas Residuales de la Refinería Miguel Hidalgo, y por las cuales, la compañía brasileña cobró 2 mil 315 millones de pesos. 

Por su parte, el ex director de Odebrecht en México, Luis Alberto Meneses, en su testimonio frente a la fiscalía de Brasil, dijo que fue Emilio Lozoya quien le sugirió crear un vínculo con Juan Carlos Tapia, presidente de Citapia, con el objetivo de conseguir contratos. A cambio de ello otorgó diversos sobornos.

También está documentada la estrecha relación de Citapia con Pemex, de quien obtuvo sus principales contratos públicos durante el sexenio del ex presidente Enrique Peña Nieto. Además, entre sus contratos particulares, consta la obra de la techumbre del estadio Omnilife, del club Chivas de Guadalajara, propiedad de Jorge Vergara.

Odebrecht también subcontrató a otras tres empresas de Hidalgo. Cooperativa Cruz Azul fue una de ellas y las otras dos, Grupo Constructor Tulancingo y Construcciones Sky Universal, según el folio PXR-OP-SILN-SPR-CPMAC-A-414, fueron empleadas a cambio de 2 mil 686 millones de pesos.

A pesar de la inhabilitación, Juan Carlos Tapia Vargas logró concretar contratos con la Secretaría de Energía, dirigida por Rocío Nahle, así como con Pemex, de nueva cuenta, con obras relacionadas con la refinería de Dos Bocas, en Tabasco. Lo consiguió por medio de otra de sus empresas: Mexicana de Recipientes a Presión.

Citapia cuenta con 400 obras terminadas en todo el país y participó de alguna manera con obras en cinco de las seis refinerías petroleras que operan actualmente en México. Aunado a lo anterior, está involucrada en el proyecto Fénix AHMSA de Ancira, que logró la venta a Pemex de la planta de AgroNitrogenados, en Coahuila, por 275 millones de dólares, lo cual supone otro caso de corrupción que también está bajo investigación de la Fiscalía General de la República.