El apoyo del gobierno a las madres adolescentes es insuficiente

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En México hay 4 millones de niñas y adolescentes embarazadas. Ante esta problemática, las políticas públicas del gobierno fueron rebasadas y el apoyo resulta insuficiente. La cultura preventiva y la educación sexual no encuentra los canales adecuados para tener una mayor difusión entre este grupo de la población.

El recorte presupuestal en materia de salud por parte del gobierno federal también repercutió directamente en las acciones encaminadas a atender a este sector vulnerable de la sociedad, comentó Ligia Vera Gamboa, especialista del Centro de Investigaciones Sociales Regionales Dr. Hideyo Noguchi, de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

Ante el escaso apoyo del gobierno para afrontar la problemática de los embarazos en niñas y adolescentes, la sociedad civil ha respondido al crear organizaciones que brindan orientación y canalizan distintos tipos de ayuda a las jóvenes que se encuentran en esta condición, entre ellas está La Vida Por Delante (LVPD), que se define como “un movimiento sin fines de lucro que trabaja de la mano con más de 500 asociaciones para ayudar a mujeres que tienen o han vivido situaciones de embarazos inesperados”.

Entre las asociaciones que forman parte de esta iniciativa, se encuentra Vida y Familia (Vifac), Centros de Ayuda para la Mujer (CAM), Fundación Origen y la Asociación Mexicana para la Superación Integral de la Familia (AMSIF).

Actualmente, dos de cada 10 niños que nacen en México son hijos de madres adolescentes y los casos de embarazo infantil aumentan cada año sin que reciban la orientación adecuada en el seno familiar ni en los centros escolares.

“Es prioritario que se pierda el miedo a difundir programas sociales enfocados a darle información a los miles de jovencitos que están en proceso de desarrollo y crecimiento y que tienen ya relaciones sexuales”, comentó Vera Gamboa.

Los indicadores actuales establecen que a los 13 años las niñas ya tienen relaciones sexuales, muchas veces consensuadas con sus novios o amigos, por ello es preciso que el sector salud cumpla su función y determine acciones enfocadas a ofrecer información y dispositivos para que las niñas y niños puedan tomar las medidas necesarias en su desarrollo emocional y sexual y se protejan ante posibles embarazos.