EZLN: Consulta del Tren Maya fue simulación para imponer el proyecto

Comparte/

Share on twitter
Twitter
Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp

Ciudad de México.- El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Concejo Indígena de Gobierno (CIG), denunciaron que el gobierno federal simuló la consulta a los pueblos originarios para imponer el «Tren Maya», «que entrega los territorios indígenas al gran capital industrial y turístico», el Proyecto Integral Morelos y los megaproyectos «de muerte» que reconfiguran el país para dejarlo «a disposición del capital multinacional, principalmente imponiendo el poderío terrorista».

Las tres organizaciones aseguraron que, «para avanzar en su guerra, el mal gobierno» apuesta por el desmantelamiento de los tejidos comunitarios al fomentar los conflictos de interés «que tiñen» de violencia a las comunidades indígenas que deciden «ponerle precio» a la vida y «de vender a las futuras generaciones» para el beneficio económico de «unos cuantos corruptos».

Sostuvieron que su lucha continúa porque siguen con vida, sin embargo, temen a que «dejen de existir» como «lo que son».

La postura del CIG, EZLN y CNI se dio a conocer al concluir su cuarta asamblea nacional, en donde enfatizaron que la guerra neoliberal «viene de arriba, cubierta de mentiras simulando gobernar», cuando el país que en manos del gran capital.

El gran capital, subrayaron, nubla la conciencia colectiva de las comunidad e iniciar con su «máquina de despojo» por medio de la «violencia sanguinaria y terrorista» en contra de los pueblos indígenas que defienden sus tierras.

Posteriormente lamentaron los homicidios de Josué Bernardo Marcial Campo, desaparecido y asesinado el pasado lunes; Samir Flores Soberanes, Julián Cortés Flores, Ignacio Pérez Girón, José Lucio Bartolo Faustino, Modesto Verales Sebastián, Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, Juan Monroy, José Luis Rosales y Feliciano Corona Cirino.

Aseveraron que fueron asesinados por «oponerse a la guerra» con la que «el mal gobierno pretende hacerse de nuestras tierras».