Niño compra tacos a anciano que tenía hambre con dinero que ganó en lotería

Esta historia, que inició con un noble gesto, se ha hecho viral en redes sociales después de que se dieran a conocer los acontecimientos.

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Después de ganar la lotería, el pequeño Adalid y su madre, Karen Espinosa, acudieron a una taquería a cenar. El pequeño de ocho años estaba muy emocionado, sin embargo ese sentimiento se rompió al ver que un hombre de la tercera edad intentaba vender a los comensales paletas sin éxito. A pesar de ello, el relato tiene un final feliz.

Esta historia, que inició con un noble gesto, se ha hecho viral en redes sociales después de que Espinosa, madre del pequeño de ocho años y originaria de Uruapan, Michoacán, diera a conocer los acontecimientos.

El jueves por la noche, y tras visitar a su abuela, Karen Espinosa y Adalid acudieron a una taquería a comer. El menor había ganado 70 pesos en el juego de la lotería y estaba emocionado pues iba a invitar la «cena». Mientras esto ocurría, el pequeño notó que un anciano intentaba vender paletas sin éxito.

Al ver que nadie le compraba paletas al anciano, Adalid decidió regalarle 40 pesos. El señor, quien vio con mucha nobleza el acto, quiso darle algunas paletas al niño, quien no accedió y le dijo: “quédeselas y véndalas”.

A pesar de que el niño volvió a su lugar contento, estaba inquieto y viendo al hombre, por lo que le dio otros 29 pesos. Sin embargo, cuando nuevamente regresó a su asiento, rompió en llanto y le preguntó a su mamá si podían comprarle unos tacos al señor.

«De nuevo se para y me dice que le va a dar otros $29 pesos que traía y en eso regresa con lágrimas en los ojos y me dice -mamá podemos comprarle unos tacos y un refresco por que mira tiene mucha hambre», manifestó la mamá.

Acto seguido, Adalid se dirigió al hombre y le preguntó cómo los quería. Después de la respuesta, el niño le habló a un mesero, pidió los tacos y estuvo al pendiente de que se los llevará rápido. Después de esto, el menor comenzó a llorar y su madre le preguntó el motivo, a lo que él contestó: «Es que mira mamá está cenando tan a gusto».

«De verdad que yo no sé quien le dio la vida a quien, a veces como mamá me pregunto si estoy haciendo bien mi trabajo como tal y dudo día a día si lo hago bien, pero acciones cómo estás me dan respuestas a todas mis dudas», finalizó Espinosa.