¿Por qué el narco recluta a niños en México?

El trabajo que los menores realizan para los cárteles van desde ser halcón, empaquetar droga, secuestro de personas o vigilancia de las casas de seguridad.

Comparte/

Share on twitter
Twitter
Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp

El 11 de diciembre de 2006, el ex presidente de México, Felipe Calderón, le declaró la guerra al narcotráfico. 14 años después, el problema sigue vigente, ha crecido y ha permeado en un sector de la sociedad en el que casi ningún mandatario ha puesto atención: los niños.

Casos como El Ponchis, Juanito Pistola, entre otros han mostrado como la delincuencia organizada integra a menores a sus filas. Un fenómeno similar al que vivió Colombia en los años 90’s cuando el Estado también combatió al crimen organizado.

El problema se agudiza cuando, basados en datos del grupo Cauce Ciudadano, se conoce la cifra de menores de edad que están en las filas de delincuencia organizada: más de cien mil. En cada uno de los cárteles del narcotráfico hay niños, pero en tres de ellos el fenómeno se presenta en gran medida: el cártel de Sinaloa, Los Zetas y la Familia Michoacana.

De acuerdo a Cauce Ciudadano, el trabajo que los menores realizan para los cárteles van desde ser halcón, empaquetar droga, secuestro de personas o vigilancia de las casas de seguridad.

Las causas por la que los niños se unen a la delincuencia organizada son diversas, pero entre ellas hay varias que destacan: se unen por amenazas, miedo, es la única alternativa de empleo, deseo de pertenencia. Sin embargo, el común denominador es el olvido del Estado, cuya obligación es protegerles y darles las herramientas necesarias para que tomen una mejor opción.

Pero, ¿por qué los niños son los reclutas ideales para los cárteles? Actualmente, México tiene un vacío legal, en el cual antes de los 14 años las personas no son legalmente responsables de sus delitos, y después de esa edad hasta los 18 años reciben sentencias mínimas.

Esta falla en el sistema, provoca que el narco puede recuperar las bajas que ha perdido en los últimos años en la guerra contra el narcotráfico y tomando en cuenta que el sector más abundante de la población mexicana es joven, las opciones son múltiples.

La ruta para recuperar a los menores es complicada y el problema crece más si éstos han recibido entrenamiento paramilitar, por eso lo importante es trazar estrategias para su reinserción social en donde se asegure su participación en los planes oficiales dirigidos a ellos, hay alternativas de desarrollo y empleo y se garantice su protección.