Abuso de la tecnología

En los últimos años, la regulación del uso de la tecnología se ha convertido en una necesidad inminente debido a que cada vez son más los casos de abuso a internet y videojuegos. En las últimas investigaciones, se ha encontrado que el abuso de videojuegos y dispositivos electrónicos causan daños y alteraciones significativas.

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En los últimos años, la regulación del uso de la tecnología se ha convertido en una necesidad inminente debido a que cada vez son más los casos de abuso a internet y videojuegos. En las últimas investigaciones, se ha encontrado que el abuso de videojuegos y dispositivos electrónicos causan daños y alteraciones significativas.

La OMS contempla ahora en su definición de adicción la “adicción sin sustancia”, refiriéndose a trastornos de conducta generados por impulsos compulsivos.

Considera manifestaciones de conducta y alteraciones fisiológicas tales como:

– Compulsión por el consumo, o uso.

– Pérdida de control sobre el objeto.

– Dar prioridad al objeto.

– Inestabilidad emocional.

El abuso de la tecnología es comparable con el de la comida y el consumo de sustancias adictivas, interfiere en diferentes áreas de la vida y ocasiona pérdida de habilidades sociales y cognitivas.

Al igual que las demás adicciones, el abuso de la tecnología debe ser atendido por un profesional de la salud mental. Un especialista que brinde estrategias y rehabilite las habilidades que se han dañado por la dinámica de abuso.

Es importante mantenerse alerta ante el tiempo que pasamos frente a las pantallas y el tipo de uso que hacemos de nuestros dispositivos. Para evitar caer en el abuso de la tecnología, debemos cuidar nuestros hábitos de uso, buscar la forma de equilibrar nuestras actividades y dar preferencia a espacios de convivencia personal y actividad física que nos permita mantener un estado de salud favorable y compartir tiempo de forma divertida con familiares y amigos.

A pesar del ritmo ajetreado de la ciudad, es posible organizar nuestro tiempo para planear actividades que podamos disfrutar en casa y fuera de ella. Una de las razones por las que nos cuesta trabajo saber qué otras actividades podemos hacer es que estamos acostumbrados a pasar tiempo en internet, sin embargo, de la misma forma en la que nos habituamos a ello podemos revertir esta situación.

Algunas sugerencias para empezar a equilibrar nuestros hábitos son:

– Dedicar tiempo a retomar todas las cosas que nos gustaría hacer y por alguna razón no lo hemos logrado.

– Clasificar esas actividades en las que podamos hacer en casa y las que no.

– Considerar actividades para compartir con otras personas.

– Designar un espacio para realizar las actividades.

Pisc. Adriana Guerra

TW @PSIGUERRA