Aguas profundas | Ajustes al plan petrolero de AMLO

Se van a tener que dar tres ajustes a las metas que se tienen planeadas para Pemex en la siguiente administración luego de los cambios que se pretenden hacer desde la Secretaría de Energía

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Por Luis Carriles

Se van a tener que dar tres ajustes a las metas que se tienen planeadas para Pemex en la siguiente administración luego de los cambios que se pretenden hacer desde la Secretaría de Energía.

El primero tiene que ver con el crecimiento total de las reservas petroleras. La realidad es que se reducirán entre 5 y 7 por ciento, solo al cierre del 2019 y un monto similar en 2020; al no haber nuevas inversiones este efecto se va a mantener por más años, a menos que se descubra un yacimiento gigante. No son buenas noticias.

La producción de Pemex continuará declinando pese a la inversión que se pretende hacer. Los técnicos de Pemex Exploración y Producción explican, en corto, que la explotación de yacimientos en aguas someras es prácticamente imposible como se quiere hacer.

Este es el segundo ajuste. Se necesita ir mar adentro, a tirantes de agua superiores a los 500 metros para encontrar crudo valioso con bajo contenido de azufre y un mayor precio. Los trabajos que se han hecho hasta ahora, disponibles en los archivos de la acéfala Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) – un espacio que además podría ocupar Fluvio Ruiz pese a que no es amigo de la nueva secretaria del ramo – indican que las oportunidades no están en los sitios donde Pemex trabajaba tradicionalmente sino en nuevas zonas.

Si se mantiene el marco legal actual, al menos por el primer año Pemex sólo puede atender las zonas que le tocaron en la Ronda 0 y no podrá firmar alianzas para los lugares en donde otras compañías quieren operar de manera conjunta.

El tercer ajuste tiene que ver con el marco legal y con la capacidad técnica. No se tiene hasta ahora, de manera definida, cuál va a ser la cantidad de técnicos que se van a quedar por los salarios a pagar frente a la responsabilidad a asumir.

Un pozo petrolero implica inversiones cercanas a los 20 millones de dólares y el salario del responsable de un proyecto así no rebasa los 100 mil pesos bajo los nuevos parámetros de austeridad. Hay que ajustar en todo caso.

BUZOS

1.-El caso Oceanografía sigue fluyendo. Lo que nos dicen es que van bien, según sus cuentas y expectativas le va ganando casi todos los juicios a Banamex por la vía mercantil, sin embargo, todavía no ha podido levantar al 100 por ciento los barcos que todavía tiene en su poder, que no son pocos, unos 40 aseguran desde Campeche .

2.- Quien no aparecerá como uno de los constructores preferidos de la 4ta transformación es Coconal, de Héctor Ovalle. En el medio de la construcción, esta organización es conocida por sus constantes ataques hacia las constructoras o los procesos que se licitan y no le favorecen, lo que incluye tanto a funcionarios como competidores.

La refinería en Dos Bocas y los proyectos de energía necesitan infraestructura, por lo que puede borrar de la lista a Cococal. Ah, y no olvide que, tras la desaparición de los contratos de Higa, de Juan Armando Hinojosa, y lego del escándalo de la Casa Blanca, muchos especularon que el Caballo de Troya sería Coconal, firma que incluso ganó un contratote en el NAIM, mismo que ya nadie le podrá regresar.

Mail: lcarriles@la-prensa.com.mx

Twitter: @luiscarrujos