Aprender jugando: importancia del ejercicio en la infancia

Pero con todo esto, salta de inmediato una duda: ¿cuándo iniciar con el ejercicio? La infancia se define como el periodo de vida de un ser humano, que abarca desde el nacimiento hasta la pubertad; es la etapa más temprana de la vida de un ser humano y por ende la más importante en la que se pueden inculcar hábitos saludables.

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En artículos anteriores hemos explicado la utilidad de la especialidad en medicina del deporte en la población en general y se ha demostrado que por medio del ejercicio se obtienen mejoras en la calidad de vida de las personas.

Pero con todo esto, salta de inmediato una duda: ¿cuándo iniciar con el ejercicio?

La infancia se define como el periodo de vida de un ser humano, que abarca desde el nacimiento hasta la pubertad; es la etapa más temprana de la vida de un ser humano y por ende la más importante en la que se pueden inculcar hábitos saludables.

 

En un niño, se deben de evaluar individualmente cada una de las capacidades para poder determinar cuál es la mejor actividad a practicar, tomando en cuenta que el desarrollo motriz y capacidades físicas (equilibrio, fuerza, velocidad, coordinación, entre otras), van a determinar la calidad de movimiento del niño.

 

La prescripción del ejercicio en niños, no solo debe considerar los aspectos físicos, se deben considerar también aspectos ambientales, sociales, culturales, emocionales e inquietudes del infante.

 

Los objetivos principales del ejercicio en la infancia son:

  • Lograr un peso ideal en el niño y una talla óptima de acuerdo a su etapa en el desarrollo.
  • Favorece un adecuado crecimiento óseo (mayor densidad y calidad del tejido), evitando una sobrecarga.
  • Favorecer el adecuado aumento de diámetro de las fibras musculares (responsable del aumento de fuerza).
  • Lograr prevenir la obesidad desde los primeros años de vida y lograr así una edad adulta saludable.
  • Mejorar la coordinación motora, favoreciendo así la madurez del sistema nervioso.

Se recomienda en los niños realzar por lo menos 60 minutos acumulados durante el día de ejercicio. De inicio, prácticas lúdicas (de juego y convivencia con otros niños) e ir progresando hacia un carácter formativo y normativo, desarrollando nuevas capacidades para que lo haga de la manera más inocua y segura.

El médico del deporte no actúa solo, siempre debe estar en contacto con su médico pediatra de cabecera, que determinará en un inicio el estado de salud del menor.

 

“El juego es la forma más alta de investigación”.

Albert Einstein

Dr, Eduardo Mejía Muñoz, especialista en medicina del deporte.

IG: dr.eduardomejia

Tw: @dr_mejia