Border: Que nadie te diga que ser.

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Siempre es confuso encontrar las palabras adecuadas para describir algo nuevo, esto sucede con «Border» filme que adapta una pequeña historia escrita por John Ajvide Lindqvist, y fusiona la mitología nórdica bajo las imaginativas órdenes del iraní Ali Abbasi. El resultado es extrañamente fantástico.

Ganadora del premio Un Certain Regard en Cannes 2018, el cuento nos introduce en la vida de Tina —precisa Eva Melander— una agente aduanal poco agraciada pero reconocida por su inusual habilidad de olfatear culpa, vergüenza y hasta la maldad de las personas que a diario transitan por el aeropuerto donde trabaja. Su destreza titubea cuando Vore, un extraño hombre —interpretado por Eero Milonoff— se presenta ante ella. Sospecha que algo anda mal, huele algo raro, pero no logra descifrar bien qué es. Lo que no imagina es que aquel hombre será la llave de su nuevo destino.

Podría pensarse que se trata de una predecible historia de amor, pero en realidad el intempestivo giro que estos dos seres antropomorfos guardan bajo su rudo aspecto traspasa el entendimiento humano. Así el romance se torna en drama, y la fábula fantástica da paso al crimen.

Sin spoilers, el relato introspectivo, inclasificable para algunos, rompe con cualquier idea preconcebida sobre lo que podría ser un modelo de perfección y alienta la idea de fracturar los estúpidos prejuicios para creer de una vez por todas en las corazonadas, esas que se tienen en los momentos de la verdad. Tina sabiéndose diferente, encontrará en Vore el detonante que la haga despertar de su letargo.

Sobre «Border» reposa una condición inocua, inherente al ser humano, una cualidad fantástica de la que no todos pueden presumir: «No quiero lastimar a nadie ¿es humano pensar de esa manera?» refuta el maravilloso ser, que cubierto de rabia decide calmar aquel sentimiento con sobrada benevolencia.

Cuando todos nos han obligado a ver belleza donde no la hay, a creer que somos de cierta forma, y a regirnos bajo estrictas, pero obsoletas normas, el poder de adueñarse de los sentimientos confirma lo que Tina detona: lo efímero de la vida. La tarea es encontrar belleza en las cicatrices, y ¿por qué empañarse en encajar cuando se tiene todo para sobresalir?

Wilmer Ogaz.

Twitter: @WilmerOgaz

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