Decreciente captación de IED mundial y del TLCAN

Incrementar el valor de las exportaciones mexicanas y captar mayores flujos de IED firmando el TLCAN no se ha cumplido debido al esquema de simulación

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El objetivo de incrementar el valor de las exportaciones mexicanas y captar mayores flujos de IED firmando el TLCAN no se ha cumplido debido al esquema de simulación e improvisación que ha caracterizado a la actividad que han realizado nuestros altísimos funcionarios encargados de definir la política y la estrategia de promoción de comercio exterior e inversiones.

Por estas circunstancias, la generación de valor agregado en las exportaciones mexicanas es decreciente así como también lo es la proporción de flujos de IED mundial y del TLCAN que hemos captado durante los 25 años de vigencia de dicho tratado a pesar de lo cual, nuestros funcionarios dicen que ha sido un éxito.

Sin duda, aquí podríamos aplicar una frase que dicen profirió Salvador Dalí “De ninguna manera volveré a México, no soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas”

Así, el porcentaje de capital procedente del TLCAN entre 1994 y 2017 se redujo de 6.89% a 3.96% y, el promedio de captación durante el periodo fue de sólo 4.96%.

Comentarios

Ninguno de los 5 objetivos planteados al negociar el TLCAN se ha logrado a la fecha debido a que no hubo complemento alguno que permitiera aprovechar las supuestas ventajas negociadas; en este caso en que estamos hablando de la inversión extranjera directa, la situación es muy preocupante pues Estados Unidos es el país más importante en la generación de IED a nivel mundial, sin embargo, nuestra captación de flujos de ese origen es decreciente, situación que también se manifiesta en la desaparición de más de 2,500 empresas exportadoras de nuestro país, 900 de ellas maquiladoras, en su mayor parte de origen norteamericano.

Sin duda, el marco sistémico deficiente ha incidido negativamente en la competitividad de nuestro país, mismo en el que la pésima calidad de las instituciones ha sido un factor determinante provocado por la también pésima calidad de sus funcionarios que, por ello, son incapaces de generar estrategias con programas, proyectos y políticas públicas que incidan positivamente en la atracción de IED y el desarrollo económico del país, por eso, los enormes retrocesos en todas las variables económicas de México, particularmente a partir del año 2001.

También es importante señalar que parte sustancial de la IED que recibe México es de mala calidad, pues incluye numerosas operaciones de adquisición de activos que, en ocasiones, generan eliminación de puestos de trabajo por la aplicación de tecnologías más desarrolladas y por la reestructuración de las empresas con los nuevos funcionarios originarios del país de la inversión; muchas veces la adquisición de activos no crea nuevas plantas ni nuevos empleos; normalmente la adquisición de activos se realiza sobre empresas sanas que dominan el mercado y a la larga, la inversión extranjera genera salida de divisas por la transferencia de beneficios que realizan las empresas extranjeras establecidas en el país.

Conviene señalar que cuando mayor proporción de IED mundial captó nuestro país fue en los años 2001 y 2002, con la venta de los bancos privatizados mexicanos a los bancos extranjeros.

Apuntes finales

La existencia del TLCAN no ha influido positivamente en la captación de flujos de IED porque no hubo estrategia alguna con ese objetivo, como tampoco la hubo para hacer más competitivo a nuestro país debido a la concepción dogmática de nuestros altísimos funcionarios quienes señalaban que con la apertura, los precios internos se alinearían con los externos, además de que así, los empresarios contarían con insumos a precios competitivos para abastecer al mercado interno y para la exportación, lo que en la realidad generó una competencia desleal para la planta productiva nacional que ha tenido que trabajar en un medio sistémico nada competitivo que genera costos muy superiores a los de la competencia que viene del exterior.

Por eso el decreciente valor agregado neto mexicano en los bienes orientados a satisfacer al mercado interno así como al de exportación, ha convertido a México en un maquilador básico que realiza fundamentalmente, labores de ensamble, ya que las empresas transnacionales establecidas en nuestro territorio, aplicando políticas corporativas muy exitosas, realizan operaciones intrafirma, utilizando nuestro territorio como un centro de costos.

Sin duda, la tarea a realizar por la 4ª Transformación es muy difícil pues tendrá que eliminar la improvisación y simulación que ha caracterizado a nuestra política y estrategia de promoción de las exportaciones y la IED en los 25 años más recientes, en que estas funciones han sido ejercidas por improvisados burócratas habilitados como “expertos” en comercio internacional y en promoción de inversiones.