Ejercicio: ¿Dónde, cómo y cuándo empezar?

El tomar la decisión de ejercitarse es complicada. No siempre se sabe cómo, ni de qué manera empezar. Si no tenemos la orientación correcta corremos el riesgo de someter a nuestro cuerpo a una mala adecuación fisiológica, lo que se puede traducir en lesiones músculo-esqueléticas.

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El tomar la decisión de ejercitarse es complicada. No siempre se sabe cómo, ni de qué manera empezar. Si no tenemos la orientación correcta corremos el riesgo de someter a nuestro cuerpo a una mala adecuación fisiológica, lo que se puede traducir en lesiones músculo-esqueléticas.

 

La mayoría de las veces, cuando decidimos iniciar una vida saludable, ya sea por recomendación médica para ayudar en algún tratamiento, o porque queremos iniciar con cambios en el estilo de vida, creemos que con colocarnos los tenis y la ropa deportiva es suficiente para que cualquier actividad brinde el resultado deseado y que nuestro cuerpo se adaptará mágicamente.

 

Debemos definir correctamente, ¿Qué es el EJERCICIO?

 

El ejercicio físico es la realización de movimientos corporales planificados, repetitivos y supervisados, con el objetivo de estar en forma física y gozar de salud.

 

El ejercicio favorece al desarrollo de distintas capacidades funcionales: fuerza, velocidad, movilidad y resistencia. Para mejorar el rendimiento físico, el entrenamiento se debe basar en el desarrollo de las capacidades físicas que todos poseemos.

 

Los médicos con especialidad en medicina del deporte deben valorar al paciente antes de que inicie la práctica de un ejercicio. Ellos son los encargados de indicar el tipo de ejercicio adecuado, la intensidad con la que debe realizarse, la duración de la sesión de entrenamiento y la periodicidad, es decir, cada cuándo se debe realizar, con el único fin de tener los resultados esperados por la persona que realiza el ejercicio, basándose en la condición física inicial y en el estado de salud actual de cada paciente. 

 

Una mala indicación y progresión del ejercicio puede desarrollar: enorme fatiga, daño celular, menor resistencia para esfuerzos físicos posteriores, ejecución de técnicas con menor grado de seguridad, lesiones músculo-esqueléticas, mal apego y abandono del ejercicio.

Ahora sabes que el único encargado de prescribir el ejercicio es el médico con especialidad en medicina del deporte. Acércate a uno y permítete descubrir cuál es tu ejercicio ideal para lograr los objetivos y el cambio en el estilo de vida que tanto buscas y esperas.

 

¡Entrena movimientos, no músculos!

Dr, Eduardo Mejía Muñoz, especialista en medicina del deporte.

IG: dr.eduardomejia

Tw: @dr_mejia