El empoderamiento de mujeres latinoamericanas, como paso de bachata

El empoderamiento y la equidad en Latinoamérica no tiene un comportamiento lineal. En ocasiones, como el baile clásico de la bachata, ese que República Dominicana —un país donde 26% de las mujeres dependen económicamente de los hombres

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Por Uriel Naum Ávila

El empoderamiento y la equidad en Latinoamérica no tiene un comportamiento lineal. En ocasiones, como el baile clásico de la bachata, ese que República Dominicana —un país donde 26% de las mujeres dependen económicamente de los hombres— ha exportado al mundo, avanza de manera puntual y a un ritmo “determinante”; en otras, regresa a un punto de retorno que, por increíble que parezca, representa la violencia más brutal que durante siglos han padecido las mujeres.

Un paso a la derecha: en Panamá, meses atrás, se impulsó el fortalecimiento del Instituto Nacional de la Mujer y una ley para equilibrar el peso entre mujeres y hombres en consejos empresariales. Junto con ello, el Ministerio del Trabajo anunció un “Sello de Igualdad de Género” en las empresas privadas e instituciones públicas para cerrar brechas salariales y el empoderamiento de las mujeres, representando una especie de reconocimiento para las organizaciones en este tema.

Otro paso a la derecha: en Bolivia, las mujeres congresistas representan el 51% de la fuerza legislativa. “Su representación es más relevante que la de congresos en países europeos”, se lee en varios de los informes latinoamericanos sobre mujeres en política. En México, en las pasadas elecciones de julio se logró por primera vez en el congreso del país azteca una representación similar de las mujeres.

Un paso a la izquierda: en la pasadas elecciones presidenciales en México, 62% de la agresiones a candidatas fueron ataques de carácter machista, de acuerdo con el Informe Violencia Política a través de las Tecnologías contra las Mujeres. En este mismo país, solo 5% de los puestos directivos de empresas son ocupados por mujeres, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Otro paso a la izquierda: en Argentina, tan solo en el primer semestre de 2018, se registraron 139 feminicidios, esto es, cinco asesinatos a mujeres cada semana, según datos del Observatorio de Feminicidios del Defensor del Pueblo de la Nación.

Derecha, derecha… Izquierda, izquierda. Es así como los avances en la región se opacan por los retrocesos. No tiene que ver con posiciones políticas, sino con volver al mismo punto. Esto no se disfruta ni es placentero como la bachata, más bien se sufren, porque los “avances” no lo son del todo, y muchas veces el punto de retorno es la misma muerte para muchas mujeres y la violencia expresada en todas sus formas.

*Uriel Naum Ávila es periodista de negocios de América Latina

Twitter: @unaum

Facebook: uriel.naum