¿Falda o pantalón? El uniforme es lo de menos

Además de tratarse de una medida basada en el derecho de elección personal, el uniforme neutro podría reducir el acoso a las niñas en las escuelas.

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Mucho se ha hablado -principalmente en tono de burla- acerca de la medida implementada por Claudia Sheinbaum para que en la Ciudad de México niños y niñas de primaria puedan elegir si asisten a la escuela con falda o pantalón.

De entrada, la medida está basada en el derecho a decidir, pero más allá de la burla, existen muchos beneficios y enseñanzas que veremos en el futuro.

En primer lugar, el uniforme neutro podría ayudar a la reducción del acoso sobre las niñas dentro y fuera de la escuela. El uso del pantalón no afecta en nada la representatividad del uniforme; por el contrario, sí podría disuadir la discriminación a la que están sujetas de entrada las niñas mexicanas.

Además, esto podría reforzar su confianza y seguridad, entendiendo que el rol de una persona no está definido, ni siquiera en la vestimenta escolar.

En contraste, nos ha quedado una lección importante sobre los adultos. Las burlas hacia un niño que decida ponerse falta no es más que bullying y el sentimiento de superioridad moral, y el bullying sólo se resuelve con respeto y tolerancia a los demás.

Tal vez los niños sean capaces de entender eso que parece que muchos adultos no han logrado, y es que el uniforme es sólo una prenda de vestir, que no hace más o menos a una persona por ponerse de falda o pantalón.

Por el bien de todos, esperemos que ellos sí aprendan la lección.

Alejandra Rodríguez (@AleRodrisMe), columnista invitada.