Hoy me acordé de ti…

¿Te ha pasado que no encuentras algo?, esa cosa tan rutinaria que siempre dejas en el mismo lugar pero precisamente hoy no está: así viajé al pasado.

Comparte/

Share on twitter
Twitter
Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp

Te ha pasado alguna vez en un día importante, de escuela o trabajo, o en el que simplemente quieres llegar a tiempo, y por alguna extraña razón, ¿no encuentras algo? Esa cosa tan rutinaria, que siempre agarras y dejas en el mismo lugar, y piensas que el destino quizo jugarte una muy mala broma justo el día de hoy.

Entonces aplicas las reglas de buscar por todos los lugares en donde lo más seguro es que no esté.  Hasta que lo encuentres pero nuevamente el destino hará que llegues tarde a tu destino…

Abres un cajón, sacas algunos papeles y lo ves, aquella cajita azul con la calcomanía de las galletas que comprase con el cambio que te sobró una tarde. Lo tomas, por curiosidad lo abres y lo prendes…

¿Cómo es que después de tanto tiempo olvidado aún tenía batería?

Ves ponerse la pantalla negra, el logo a Atari aparecer y después el nombre del juego que traería a tus recuerdos todo: Pong.

Han pasado 15 años, pero lo recuerdas como si hubiera sido ayer. Aquella vez cuando a ti te pareció un juego aburrido y tu papá te contó, como un viaje interestelar, cuando lo jugó por primera vez.

“Fue una tarde de 1972 como cualquier otra en la taberna, hablaba con mis amigos de los partidos del fin de semana y dábamos nuestros pronósticos sobre quién ganaría la pelea de box. Cuando de repente llegaron dos hombres con unas caminas cafés y un logo de un cohete espacial, cargaban una caja grande, lo cuál inmediatamente llamó mi atención. Di unos pasos hacia aquel artefacto y a tan solo unos metros lo conectaron a la corriente eléctrica y un destello de luz iluminó el lugar. Con voz alta dije:

–¿Qué es Pong?

A lo que un hombre que lo trajo me dijo: –Está basado en el deporte de tenis de mesa.

–¿Y cómo se usa?

–jajajaja “se juega” poniendo una moneda y 5 centavos, el jugador controla en el juego una paleta moviéndola verticalmente en la parte izquierda de la pantalla, y puede competir tanto contra un oponente controlado por computadora, como con otro jugador humano que controla una segunda paleta en la parte opuesta.

–Ok.. ok…

No hubo más que decir, saqué una moneda y lo demás es historia…”

Lo cerré y lo guardé en la mochila, tomé mi chamarra, encontré las llaves del auto que estaban perdida, suspiré, a pesar de que iba contra el tráfico y con el tiempo encima, mi Game Boy que fue un mágico regalo de Navidad que me hizo tener un grato recuerdo de mi padre.