La guerra cibernética y comercial entre Estados Unidos y China se intensifica

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Durante años, el mundo vive una especie de Guerra Fría, pero en el ámbito digital. Estados Unidos y China se encuentran en medio de un conflicto digital, en donde ambos se acusan de espionaje y de afectaciones económicas.

Las principales acusaciones del Gobierno norteamericano se centran en que el Gobierno Chino ha estado utilizado los medios digitales para robar información de su gobierno y de las empresas americanas. De la misma manera, el gobierno Chino ha acusado al Gobierno estadounidense de comprometer software gubernamental para boicotear al régimen.

Incluso, fuentes diplomáticas han asegurado que la verdadera intención de toda esta guerra en contra de Huawei es en realidad una medida para impedir el gran crecimiento del gigante asiático que actualmente ya factura más que empresas americanas como Apple. Hasta el momento parece que Estados Unidos estaba ganando la batalla, pero parece que China no se quedará con los brazos cruzados. El gigante asiático planea un gran revés liderado por Huawei, la empresa más afectada por los ataques de Estados Unidos.

El conflicto en contra Huawei en Estados Unidos inició en 2012 cuando la Cámara de Representantes de ese país publicó el reporte,/ “Investigative Report on the U.S. National Security Issues Posed by Chinese Telecommunications Companies Huawei and ZTE”, en el que las agencias de inteligencia alegaban que los equipos de Huawei podrían contener “backdoors” para el uso de espías del gobierno chino. El conflicto escaló hasta que en 2018, el gobierno de Canadá, a petición de Washington detuvo a Meng Wanzhou, hija del fundador de la empresa, Ren Zhengfei. ¿El motivo? EEUU la acusó de fraude por burlar sanciones financieras previamente impuestas a Irán; ahora, el conflicto entre el gobierno de EEUU y Huawei se llama red 5G.

La red 5G es la revolución tecnológica más importante en los últimos años y quien logre conquistar este mercado, tendrá en su poder una capacidad infinita de procesamiento de datos. Esto gracias a que las conexiones 5G son 10 veces más rápidas, con velocidades cercanas a 20 GB. Otra de sus bondades, es que multiplica el número de dispositivos conectados al mismo número de antenas, resolviendo problemas de saturación de la red. La 5G es una red que por su velocidad permite controlar, además, un gran número de aparatos y las comunicaciones de millones de individuos. Este argumento es, precisamente, el que el gobierno estadounidense ha utilizado para atacar a Huawei, asegurando que China lo aprovecharía para espiar y robar la información.

Jamás se podrán comprobar estas acusaciones. Sin embargo, es claro que la guerra comercial que actualmente libran ambas naciones se ha intensificado. Hasta el momento, Huawei y ZTE van adelantados en el despliegue de redes 5G que sus competidores occidentales. Esto es lo que según la empresa de Ren Zhengfei, los estadounidenses intentan detener, por medio de un boicot comercial y una guerra mediática en su contra. Finalmente, detrás de esta guerra, se esconde una guerra cibernética entre los dos gigantes.

Esta semana Huawei contraatacó, anunció que ha presentado una demanda contra el gobierno de Estados Unidos por la prohibición de sus productos en el mercado estadounidense. La empresa está acusando al Gobierno por restringir su participación en una competencia justa bajo argumentos que no han sido comprobados. Aseguran que el Congreso de Estados Unidos no ha logrado presentar pruebas para respaldar sus acusaciones, de la misma forma no han logrado comprobar la relación del Gobierno chino con la empresa. Finalmente la empresa acusó al Gobierno de Donald Trump de estar frenando el desarrollo de Huawei en la tecnología 5G. Estas acciones, aseguran tener un impacto negativo para la empresa pero también para los propios ciudadanos estadounidenses.

En la guerra cibernética entre Estados Unidos y China, todo parece indicar que ninguna de las partes dará su brazo a torcer. Estados Unidos por su parte sigue presionando para frenar el avance de Huawei en occidente, con buenos resultados. Pese a que algunos países europeos como España han comenzado a abrir la llave de entrada a Huawei, la presión sigue siendo un freno para el desarrollo económico del gigante asiático. China por el otro lado, sigue mandando señales encontradas; tan sólo hace unos días, un grupo de hackers chino fue acusado de estar intentando robar secretos militares americanos a través de diversas universidades. ¿En qué va a terminar esta guerra? Aún es pronto para saberlo, lo cierto es que la carrera por la red 5G está calentando el ambiente entre ambas potencias. En esta guerra cibernética, no hay buenos ni malos, sólo hay muchos intereses en juego. La pregunta que resta para todos nosotros es: ¿a quién preferimos darle nuestra información? ¿A los estadounidenses, a los chinos o a un tercero?