¡La política hoy es más gay que nunca!

Me he puesto a pensar en las miles de conversaciones que he tenido con mis amigos, familiares e incluso hasta con mis vecinos; y he llegado a la conclusión de que todos discriminamos abiertamente de uno u otro modo.

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Me he puesto a pensar en las miles de conversaciones que he tenido con mis amigos, familiares e incluso hasta con mis vecinos; y he llegado a la conclusión de que todos discriminamos abiertamente de uno u otro modo.

 

No sé si te ha pasado, pero a mí me ha tocado tener charlas en donde se duda de la sexualidad de alguno de mis amigos y entonces todos nos reímos, nos sorprendemos o nos burlamos de que al susodicho le guste el placer con gente de su mismo sexo. Me he dado cuenta que hasta yo mismo me he mofado de personas cercanas a quienes alguna vez se les ha dado por probar o disfrutar a escondidas de experiencias con personas de su mismo sexo.

 

Últimamente me he sentido despegado de la gente que quiero mucho, de amigos, familiares y personas cercanas al corazón; pero ha sido porque me he sentido utilizado, atacado, cansado, y un sinfín de cosas que sólo me han llevado a la chocantés.

 

 

El día de ayer hubo elecciones en la capital de Colombia, y ganó la candidata Claudia López, a la cuál muchos conoceremos como la primera alcaldesa lesbiana de Bogotá. Y me gustaría que volvamos a repetirlo “primera alcaldesa lesbiana de Bogotá”, y es feo decirlo así; es horrible y es denigrante que sólo te reconozcan por ser gay. La gente nos pone etiquetas estúpidas, y yo lo he visto comiendo o bebiendo con mis amigos, cuando se refieren a alguien; me ha tocado escuchar “el chavo ese gay que vino la otra vez” o “se me hace que ese tipo es gay”.

 

Me siento decepcionado de la gente que me rodea, me siento asqueado hasta de mí mismo por vivir comúnmente etiquetando a todos por sus preferencias sexuales, sorprendiéndome tontamente de que les guste tener aventuras con personas de su mismo sexo. Estoy horrorizado de pensar que mi hermana o mis primas están aprendiendo a etiquetar a los demás por sus preferencias y no por sus capacidades o cualidades. Por fortuna no tengo hijos, pero si los tuviera ya les hubiera dado un buen tramo de mala educación, y qué bueno que no ha sucedido.

 

Bogotá sí avanzó, puesto que Claudia es una persona sumamente preparada; ha hecho denuncias en contra de políticos y personas muy poderosas, ha atacado con mano firme a la corrupción. La nueva alcaldesa ha tenido fuerza para enfrentarse no sólo a la violencia de su país, sino también a la discriminación sexual de los que la rodean; y aun así arrasó con todo y ganó la elección.

 

Vamos a quedarnos con la bella idea de que Claudia López la nueva alcaldesa de Bogotá, es una analista política y una reconocida investigadora; es la primera mujer en ocupar el cargo en la capital colombiana, y abrirá el camino para hacer a un lado la idea de la familia tradicional para los cargos políticos.

 

La política, la educación, el hogar, los amigos, y la vida en general debe de comenzar a avanzar sin importarnos si el vecino es bisexual, pansexual o transexual; debemos de aceptar a la gente o valorarla por las cualidades que posee, por los alcances de su trayectoria y por la calidez de su humanidad. Hoy Colombia ha dado un gran paso, y esperemos que, para los siguientes años, tocar el tema de identidad sexual ya no sea motivo de discusión.

 

Te recomiendo no burlarle te la preferencia sexual de los demás, si tienes hijos no dudes que ellos crecerán y también tendrán su propia identidad sexual, no te arriesgues a herirlos desde ahora; quizás ellos no sean iguales a ti, y no te gustará que en el futuro los juzguen, humillen o etiqueten.

Twitter: @RenteriaEdd