MI REGRESO Y UN FANTASMA.

Después de dos años me encuentro aquí, agradecida por la oportunidad que me dan de tener un espacio otra vez donde expresar mis ideas y emociones. En 2017 tuve que abandonar todas mis actividades debido a un fuerte motivo que ya les contaré en otra ocasión. Pero por el momento puedo decirles que el regresar a este medio me hace muy feliz pues significa el poder ser leída, cosa que agradezco infinitamente.

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Después de dos años me encuentro aquí, agradecida por la oportunidad que me dan de tener un espacio otra vez donde expresar mis ideas y emociones. En 2017 tuve que abandonar todas mis actividades debido a un fuerte motivo que ya les contaré en otra ocasión. Pero por el momento puedo decirles que el regresar a este medio me hace muy feliz pues significa el poder ser leída, cosa que agradezco infinitamente.

Pienso en tantas cosas que quisiera comunicarles, pero ¿les confieso algo? Una muy querida amiga no me deja pensar ni escribir nada. Me tiene bastante preocupada. No he dejado de pensar en ella toda la mañana, además de que me bombardea con mensajes a mi celular pidiéndome consejo sobre el amor. El amor es uno de mis temas favoritos, creo que de toda mujer en cualquier etapa de su vida, pero honestamente es difícil darle consejo a una mujer soltera cuando yo ya tengo casi veinticinco años de casada. Esa parte del flirteo y el enamoramiento no la manejo desde hace muchos años. No es que una mujer casada no esté enamorada, pero espero entiendan, el amor de pareja en estos momentos de mi vida se maneja de una manera muy diferente. Ella me pide le sugiera cómo actuar, qué decir, etc., todas esas cosas que se necesitan para que ese hombre caiga rendido a sus pies.

Mi amiga es soltera, ya pasa de los cuarenta años y cree fervorosamente en el amor de pareja. No sé si es muy exigente, o tiene mala suerte pero no ha podido encontrar un amor con quien compartir gustos y aficiones, pasar un fin de semana en Valle de Bravo o Huatulco. Ella es muy trabajadora y no depende económicamente de nadie, es decir, no busca quien la mantenga sino con quién compartir su tiempo.

Esa necesidad la ha llevado a enamorarse de un fantasma. ¿Será eso posible? Bueno, les explico, hace ya más de un mes que está teniendo comunicación con un hombre que conoció en sus clases de natación. Empezó todo con sonrisas y pláticas sin importancia hasta que después de dos semanas él le soltó todo y sin miedo le dijo que le gustaba mucho. Ella no lo encontraba tan atractivo, pero al ver que era un hombre muy galante, trabajador, lo que se dice “hecho y derecho” de más de cincuenta años, le pareció que era una buena oportunidad de conocer a alguien que seguramente sería honesto, sincero y no saldría con rodeos ni engaños.

Tuvieron su primera salida y después de una comida en un restaurante hubo un intenso encuentro. Pasó un sábado increíble. De esa salida surgió un interés en mi amiga y él lo fortaleció escribiéndole por whatsapp todos los días diciéndole cosas maravillosas y mandando notas de voz y fotografías, pero no ha tenido tiempo de verla de nuevo, muchos pretextos se interponen. Mi amiga cree que él es sincero pues un hombre de esa edad no puede estar perdiendo el tiempo de esa manera. Me pregunta si creo que él es sincero, si de verdad habrá un interés hacia ella, etc.

Yo soy muy escéptica y no creo en el amor a primera vista. Creo que el amor surge después de un tiempo de convivencia y encontrando gustos y sentimientos afines. Pero hay algo que a veces me hace parecer ingenua, creo en la honestidad. Yo nunca digo mentiras, no he encontrado un motivo para hacerlo. Siempre pienso (erróneamente) que los demás piensan de la misma manera. Y mi amiga piensa igual que yo: ¿por qué un hombre mayor tendría que mentirle a una mujer hecha y derecha? ¿Con qué fin? ¿Bajo qué pretexto?

¿Es que acaso es un deporte de moda el decir mentiras a cambio de nada? ¿O más bien, el tema no va por ahí y debería adentrarme en temas más escabrosos al analizar la psicología de los hombres y preguntarme qué los lleva a ilusionar a alguien con mentiras? Mi amiga le ha pedido ser sincero y él insiste que lo es. Me duele en el alma verla tan esperanzada y no encuentro la manera de desengañarla y decirle que siga con su vida y se olvide de ese tipo. Pero no tengo corazón para hacerlo, y les recuerdo, yo estoy en una situación muy diferente. Yo tengo pareja desde hace mucho tiempo y la soledad no la he experimentado nunca de la manera en que ella sí la ha vivido. No quiero lastimarla con mi sinceridad, creo que a veces no hay que decirle a la gente todo lo que uno piensa.

Me causa mucha tristeza ver cada vez a más personas que prefieren estar solas mientras juegan que tienen una relación con alguien, involucrando sentimientos ajenos. Tal vez es muy su gusto y es válido siempre y cuando sea de mutuo acuerdo. Lo que me parece imperdonable es que ilusionen a las personas, que las engañen. La mentira se ha convertido en un acto de lo más común en las relaciones humanas: políticos, abogados, médicos, vendedores, padres de familia, mienten con una facilidad que raya en el cinismo. ¿Dónde queda la palabra? ¿Los juramentos? ¿Recuerdan esos pactos de honor? Yo solamente en los cuentos. Creo que el respeto comienza en uno mismo y el respetar su palabra (escrita o hablada) es artículo de primera necesidad.

Y aquí me tienen, preocupada por mi amiga, sin un tema para mi columna, y pensando que, seguramente mi amiga sí se enamoró de un fantasma.

 

@yarzatev