El regreso de Biden

La indecisión del partido Demócrata parece haber encontrado su antídoto en una oposición consolidada hacia Sanders.

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Para muchos, la nominación Demócrata ya estaba a nombre de Bernie Sanders, el senador de Vermont cuya búsqueda de la presidencia ha sido contundente y tenaz.

Sin embargo, los resultados del Súper Martes — la fecha en la que 14 estados votaron, incluidos Texas y California, dos de los estados con mayor cantidad de delegados — complicaron esta predicción, puesto que el vicepresidente Joe Biden remontó de manera imprevista.

Una de las lecciones más importantes de la elección presidencial de 2016 para Sanders fue la resistencia interna a su nominación por parte de un partido que no lo considera un Demócrata verdadero, sino un socialista cuya radicalidad alarma a la base centrista. El Comité Nacional Demócrata respaldó a Hillary Clinton, entre otras cosas, para evitar la ascendencia de Sanders como candidato presidencial. A pesar de que su rendimiento como candidato fue efectivo hace cuatro años, muchos acusaron al partido de bloquear intensamente sus esfuerzos mediante estructuras internas.

La indecisión del partido Demócrata parece haber encontrado su antídoto en una oposición consolidada hacia Sanders.

Cuando Sanders se posicionó como favorito, los Demócratas finalmente parecieron prestarle atención a lo que podría significar su nominación. Como mínimo, los Republicanos podrían persuadir a votantes indecisos sobre la captura “socialista radical” del partido.

El miedo de perder la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes ha movilizado a votantes y líderes a respaldar a Biden, cuya viabilidad contra Trump se mantiene como uno de sus atributos más populares entre aquellos Demócratas que rechazan un boleto presidencial a nombre de Sanders.

Los resultados de la votación en 14 estados que representan el 34% de los delegados disponibles a nivel nacional revelaron tendencias importantes en la carrera demócrata por la nominación presidencial.

El 3 de marzo se convirtió en un parteaguas para Joe Biden en su camino a la presidencia. Bernie Sanders se quedó corto, pero logró algunas victorias valiosas que convirtieron la carrera en un concurso entre dos candidatos. Elizabeth Warren perdió su estado natal y la apuesta millonaria de Mike Bloomberg resultó en pocos delegados.

Tres candidatos consolidaron su apoyo por Biden, demostrando la voluntad y capacidad del ala moderada Demócrata de unificarse en favor de un solo candidato. La senadora de Minnesota Amy Klobuchar, el antiguo alcalde de South Bend, Indiana Pete Buttigieg, y el antiguo alcalde de Nueva York Mike Bloomberg han salido de la carrera presidencial durante los últimos días y han apoyado a Biden de manera contundente.

Con victorias en Virginia, Carolina del Sur, Carolina del Norte, Massachusetts, Tennessee, Oklahoma, Alabama, Arkansas, Maine, Minnesota y Texas, Biden cambió la narrativa de la elección primaria Demócrata. A pesar de que el número de delegados no es suficiente para asegurar una victoria nacional, es crucial recordar que Biden ganó en estados donde no hizo campaña, no tenía oficinas y carecía suficiente publicidad. El antiguo vicepresidente ganó en estados en donde sus rivales tenían estructuras mejor organizadas y financiadas.

Sanders ganó en Vermont, Colorado y Utah. A pesar de que el candidato demócrata socialista triunfó en California, uno de los estados con mayor número de delegados, Biden dominó el Súper Martes. No solamente arrasó en el Sur, sino que hizo incursiones sorpresa en el noreste, superando a la senadora Elizabeth Warren en su estado natal de Massachusetts y reteniendo a algunos delegados en Vermont, el estado natal de Sanders.

«¡No lo llaman Súper Martes por nada!» exclamó el candidato en un enérgico discurso de Los Ángeles que culminó un día crucial en las elecciones primarias.

El rol de los votantes afroamericanos definió gran parte del triunfo de Biden. Muchos analistas asocian su gestión como vicepresidente de Barack Obama con una percepción positiva entre votantes afroamericanos, quienes salieron a votar de manera extraordinaria en los estados que le otorgaron victorias a Biden.

Votantes afroamericanos impulsaron el triunfo inicial en Carolina del Sur que le permitió a Biden recuperarse durante el fin de semana. En Alabama, donde los votantes afroamericanos constituían aproximadamente la mitad del electorado, Biden derrotó a Sanders de manera contundente. En Virginia y Texas sucedió lo mismo. Votantes afroamericanos que salieron a votar en números altos compensaron los márgenes ganadores de Sanders entre votantes blancos e hispanos.

El regreso de Biden fue una sorpresa que sacudió a aquellos que aseguraban la victoria de Sanders, quién experimentó un descenso importante pero no definitorio. La popularidad de Biden en estados en los que su campaña no tenía una presencia suficiente indica que la visibilidad y reputación del antiguo vicepresidente puede ser sumamente ventajosa.

La nominación aun está lejos de decidirse. A partir de la madrugada del miércoles, se espera que Biden y Sanders obtengan un número similar de delegados, mientras que los resultados finales de California y otros estados se concretan en los siguientes días.

Twitter: @daniguerreroo