Crónicas de COVID-19 desde Washington, DC: El Dr. Fauci y su mensaje

El Dr. Anthony Fauci, un miembro clave del grupo de trabajo montado por la Casa Blanca en respuesta a la pandemia de COVID-19, testificó ante el Senado norteamericano el 12 de mayo.

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El Dr. Anthony Fauci, un miembro clave del grupo de trabajo montado por la Casa Blanca en respuesta a la pandemia de COVID-19, testificó ante el Senado norteamericano el 12 de mayo.

El experto en salud y director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) advirtió a los senadores del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones sobre las consecuencias de reabrir demasiado rápido, señalando que Estados Unidos necesita aumentar su capacidad de pruebas y rastreo para contener brotes.

En una audiencia de alto perfil donde testigos y muchos legisladores se unieron a través de video conferencia, Fauci exhibió la cautela y mesura que lo ha distinguido desde el inicio de la crisis desatada por el nuevo coronavirus.

Su aleccionador testimonio generó olas en los medios norteamericanos y les recordó a millones que desafortunadamente, el coronavirus no es un enemigo del pasado.

Para muchos, el mensaje de Fauci es uno de insuficiencias e interrogantes inaceptables: “aún no sabemos lo suficiente sobre el virus”; “aún no tenemos la capacidad de pruebas y rastreo necesarias para reabrir de forma segura”; “aún no contamos con una vacuna o tratamiento permanente”; “aún desconocemos si viene una segunda ola de infección que alcance o rebase niveles previos.”

Sin embargo, es importante recordar que, como epidemiólogo y científico, Fauci no fomenta la cautela ante el COVID-19 con fines políticos. En más de una ocasión, ha reconocido la gravedad de la contracción de empleos desatada por la pandemia global.

En su participación en el Senado, el epidemiólogo expandió lo contraproducente que sería reabrir una economía solo para cerrarla otra vez, tras perder más vidas. Fauci enfatizó los nexos innegables entre la crisis económica y la de salud pública.

De acuerdo con Fauci, si estados, ciudades o regiones ignoran las pautas de la administración de Trump sobre cuándo es seguro retirarse de las medidas de mitigación, «existe un riesgo real de brotes difíciles de controlar, que paradójicamente, podrían retrasar el camino de recuperación económica.”

Es imperativo reconocer que el presidente Trump ha seguido las recomendaciones de Fauci, quien continúa al frente del equipo de respuesta al COVID-19 de la Casa Blanca. Sin embargo, la discreción que cada gobernador posee en su estado ha generado respuestas variantes y cronologías distintas con respecto a las reaperturas.

El presidente dijo el lunes que «hemos estado a la altura del momento y hemos imperado,» señalando que Estados Unidos ahora inicia la “próxima etapa” en la lucha por una reapertura segura.

A pesar de que hay regiones en Estados Unidos que no han sido afectadas con la misma gravedad que otras, es importante proceder con cuidado para preservar tanto vidas como subsistencias.

Para muchos la capacidad de no poder generar ingresos y sostener a sus familias es igual o más preocupante que el COVID-19, por lo que Fauci reconoce que la reanudación económica es imperativa, pero debe hacerse de manera responsable para evitar tanto muertes prevenibles como nuevos cierres en el futuro. «Casi retrocederíamos el reloj, en lugar de avanzar si no actuamos responsablemente,” advirtió Fauci.

A pesar de abogar por una respuesta cuidadosa y una reapertura gradual, Fauci ofreció noticias esperanzadoras sobre una potencial vacuna. Proporcionó un cronograma optimista para el desarrollo de vacunas y dijo que hay por lo menos ocho en varias etapas de desarrollo.

«Tenemos muchos candidatos y esperamos tener múltiples ganadores», dijo. El Instituto Nacional de Salud ha estado colaborando con varias compañías farmacéuticas. Inicialmente, Fauci había anunciado que tomaría entre un año y 18 meses desarrollar una vacuna, pero ahora dice que el ensayo clínico del Instituto «se movió muy rápido».

Fauci nos recordó que continuamos siendo vulnerables en más de un sentido ante el nuevo coronavirus. También nos recordó que el optimismo en una cura definitiva no es una mera ilusión.

Su mensaje, moderado y mixto, emerge como la representación de los tiempos en Estados Unidos, un país que desea reanudar actividades sin perder más vidas.

«Si omitimos los puntos de control en las pautas para ‘Abrir América Nuevamente’, corremos el riesgo de múltiples brotes en todo el país,” dijo Fauci. “Esto no solo resultará en sufrimiento y muerte innecesarios, sino en un retraso en nuestro esfuerzo por volver a la normalidad.”

Al prepararse para regresar a una nueva normalidad, el país enfrenta cruces de preguntas y respuestas que Fauci y otros expertos buscan resolver para garantizar la menor pérdida de vidas posibles sin someter a millones a vivir sin empleos, acceso a servicios básicos y la capacidad de proveer para si mismos y sus familias.