¡Qué crisis tan culé sufre el Barcelona!

Aquel 19 de diciembre de 2009, Josep Guardiola condenó al Barcelona. Alcanzar el sextete, únicamente puso en los estándares más altos a cualquier versión del equipo blaugrana. Aunque el estilo no fuera el más llamativo para los fanáticos del futbol, los culés hicieron una hazaña que resonó por el mundo y que actualmente es su cruz.

Comparte/

Share on twitter
Twitter
Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp

“Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera ésta, se supera a sí mismo sin quedar ‘superado””

Albert Einstein

Aquel 19 de diciembre de 2009, Josep Guardiola condenó al Barcelona. Alcanzar el sextete, únicamente puso en los estándares más altos a cualquier versión del equipo blaugrana. Aunque el estilo no fuera el más llamativo para los fanáticos del futbol, los culés hicieron una hazaña que resonó por el mundo y que actualmente es su cruz. 

¿Por qué se afirma lo anterior? Porque ganar La Liga y/o La Copa del Rey ya no es suficiente para los aficionados del Barcelona, que año tras año piden al equipo ir por todo y con un estilo elegante, que sea digno de su historia, lo cual está muy lejos de ser actualmente.

La crisis que vive el Barcelona, independientemente de que en La Liga sea líder y que en la Champions League clasifique a la siguiente ronda, es notoria. 

Sin embargo, todos los males que han llevado a ésta se han venido arrastrando desde hace algún tiempo. Cuando Gerardo Martino, actual técnico de la Selección Mexicana, tomó al club blaugrana, el estilo de juego que lo hizo reconocible en todo el mundo se perdió de manera progresiva e imparable. 

Esta situación ha encontrado su punto más grande con Ernesto Valverde, quien parece no confía en los jóvenes e inventa posiciones a los jugadores, que no rinden como es debido porque no están en el lugar donde mejor se desempeñan. Asimismo, ha olvidado a elementos que anteriormente fueron clave. 

Junior Firpo, Frenkie De Jong y Rakitic, son algunos de los ejemplos de lo antes mencionado. En el primer caso, el lateral izquierdo no ha sido utilizado con continuidad, a pesar de las recaídas que ha padecido Jordi Alba. Por su parte, De Jong ha sido ocupado como mediocentro cuando de volante es donde mejor realza sus virtudes. De Rakitic ni que decir, no se le toma en cuenta. 

Otro punto a destacar en esta crisis es el pésimo estado físico en el que se encuentra el equipo. Al inicio de temporada, Messi, Luis Suárez, Alba y Dembélé estuvieron lesionados y en algunos casos ha habido recaídas. 

De igual manera, el despliegue físico del club es crítico. En Champions, de todos los equipos que conforman el grupo F, el Barca es el que menos corre. En cuatro partidos, se ha movido 66.4 km menos que el Slavia de Praga, que es el que más lo hace. 

En cuanto a la defensa, ésta ha dejado de ser un punto importante en el cuadro culé. 14 goles en 11 partidos en la Liga, hablan del mal momento que vive el club. En Champions, únicamente ha recibido dos tantos, pero esto gracias a Ter Stegen, quien se ha vestido de héroe una y otra vez. Ese 1.27 de goles encajados por partido muestran una falta de liderazgo importante, ya que aunque Piqué ocupe ese lugar, su mente está más allá de lo que sucede del campo. 

De la misma forma, la zona ofensiva carece de operancia y la relación Messi-Griezmann no termina de cuajar. Si bien en la Liga es la mejor ofensiva; en la Liga de Campeones, más de la mitad de los equipos que juegan esta competición llevan más tantos marcados que el equipo catalán. Cuatro goles en cuatro partidos, es una cosecha muy pobre para un equipo que ha promovido siempre el juego ofensivo.

El Barcelona no tiene de otra opción. Debe abrazarse a la crisis, adentrarse en ella, escarbar en lo más profundo y reencontrarse. Sólo así podrá reconstruirse, recuperar su dominio abrumador en España y ser un verdadero contendiente por la Champions League. Esta crisis debe ser vista como una oportunidad, pero ante todo debe ser aceptada. 

Pepe Herrera 
@GHerreraPepe