¿Qué diablos te sucede Toluca?

Diez años sin ganar un título es una gran sequía para un equipo que se acostumbró a la gloria de manera reiterativa.

Comparte/

Share on twitter
Twitter
Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp

“Porque los tiempos de crisis son también momentos potenciales de fe. En estos, decidimos si nos juntamos o nos desmoronamos”

Ken Watanabe

Diez años sin ganar un título es una gran sequía para un equipo que se acostumbró a la gloria de manera reiterativa. Los Diablos Rojos del Toluca viven en una etapa de incertidumbre, algo inusual para una institución seria, pero que hasta cierto punto es merecido debido al abandono que ésta ha sufrido.  

¿Qué diablos le sucedió al Toluca? El último semestre evidencia varios errores que se han cometido en la última década y que han crecido como una avalancha que parece no tener fin. A pesar de la llegada de Antonio Naelson ‘Sinha’ a la dirección deportiva del equipo, la situación que afrontará el brasileño-mexicano luce compleja porque hay diferentes puntos que merecen especial atención. 

En la parte futbolística, el club ha dejado mucho que desear. A pesar de que cerró de buena forma el Clausura 2019 de la mano de Ricardo La Volpe, en el AP 2019 quedó demostrado que aquello sólo fue flor de un día. La necedad de La Volpe por usar línea de 5 en defensa, la carencia de buenos relevos, los refuerzos que son cualquier cosa menos eso, un equipo que da tres juegos malos por uno bueno. Resultado: 4 triunfos, 4 empates y 9 derrotas en 17 partidos. Efectividad: 31%. Números muy pobres a pesar de lo bondadoso que puede ser el torneo mexicano. 

En el corto plazo, este aspecto se ve complicado de mejorar porque en primera instancia realizar una limpia de jugadores es difícil, debido los altos sueldos que manejan o su pobre desempeño. Muy pocos diablos se salvan. Quizá Alfredo Talavera, Luis Hernández, William da Silva y Felipe Pardo sean de lo más rescatable, aunque no de lo mejor, del plantel actual. Los jóvenes son mención aparte, porque ante esta compleja situación que vive el cuadro escarlata, sería injusto evaluarlos.  

Los recientes movimientos en el organigrama de Toluca nos dan también un panorama de la situación actual del club. La salida de Jaime León por los nulos resultados en cuanto al tema de fichajes; la probable salida de Francisco Suinaga, quien al parecer no entiende el concepto trabajar en equipo y no ha concretado un proyecto que se maneje en el corto, mediano y largo plazo; la llegada de Sinha a la dirección deportiva, son aspectos a tomar en cuenta. Cuando una empresa o un equipo de futbol camina bien, las reestructuraciones que se realizan son pocas. Sin embargo, si es todo lo contrario, se realizan miles de modificaciones y los resultados continúa siendo los mismos porque a veces no se detectan los fallos o se omiten. 

Esto último, es lo que ha hecho el equipo rojo en parte por la falta de atención de Valentín Diez. El dueño de los Diablos Rojos cometió el error de confiar en su grupo cercano, lo cual a la larga le ha costado millones de dólares y dolores de cabeza. 

¿Qué necesita hacer el cuadro choricero? La reestructuración ha iniciado, pero es complicado pronosticar el tiempo en que el equipo retome el buen paso. A pesar de que Sinha hoy tenga un cargo importante y sea la mano derecha de Diez, el margen de error que le dará la afición será mínimo. 

Por otro lado, y tras la salida de La Volpe, se necesita un técnico que sepa cómo sacar el mejor potencial de los jugadores. El plantel quizá tenga carencias como la falta de dinamismo, la falta de un líder, entre otros aspectos futbolísticos. Sin embargo, eso se puede compensar si se trabaja como un equipo. Algo que no hizo el estratega argentino. Toluca tiene en la mesa a varios técnicos que puede elegir para realizar esta misión (Chepo de la Torre, Memo Vázquez, Rafa Puente Jr.) todos con sus virtudes y defectos. La decisión debe ser realizada con base a resultados pasados y presentes,

El diablo necesita más que nunca que su afición, la directiva y los jugadores se unan en uno mismo. La afición debe ser consciente que reparar lo que se ha hecho mal durante diez años llevará tiempo sanarlo, la directiva tratar en la medida que sea posible de escuchar al aficionado y tomar decisiones más acertadas de manera efectiva y rápida, y los jugadores de comprometerse más con la institución porque si esto no sucede en 2020 el Toluca podría tener otro problema aunado a la falta de título: el infierno del descenso.

José Herrera 

@GHerreraPepe