¿Qué es lo que tienes en tus manos?

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Escuchaba una historia de un hombre que cumplió su mayoría de edad, empezó a trabajar y a trabajar durante muchos años, tenía metas, sueños, etc… una de ellas era comprarse una casa porque se sentía vacío y pensó que la casa podría llenar un poco la ausencia que sentía, paso el tiempo y se dio cuenta que no se sentía pleno, entonces empezó a viajar por todo el mundo para poder llenar ese vació, un día en un vuelo su avión se estrello y perdió todo lo que tenía en sus manos, al final de cuentas entendió que tuvo que vivir un accidente para abrir los ojos, y ver que nada de las cosas materiales le estaban llenando.

Cuando nos enfocamos en las cosas materiales, en el afán de vida nos damos cuenta que eso no llena, ni llenará el vació que tenemos.

Estar a solas y sentirse solo son dos cosas diferentes. Uno puede estar a solas sin sentirse solo, y también se puede sentir solo en una habitación repleta de gente. La soledad es, pues, un estado de ánimo, una emoción provocada por sentimientos de separación de otros seres humanos. La sensación de aislamiento se siente profundamente por los que están solos. 

“La soledad es una experiencia humana común. Todos nosotros, ya sea solteros o casados, ya sea por un corto período de tiempo o por una larga temporada, lidiamos con la soledad. ¿Por qué es eso? la soledad es, en su raíz, un asunto espiritual. Pero a menudo definimos la soledad en términos físicos o emocionales. Creemos que la soledad puede ser definida por la ausencia de personas, ya sea física o emocionalmente. Entonces pensamos: ‘Lo que tengo que hacer para arreglar mi problema de la soledad es tener más gente en mi vida’. Y cuando eso no funciona, pensamos: ‘Bueno, necesito gente más considerada en mi vida’. Por eso digo que definimos la soledad en lo emocional o físico. 

“La soledad, en su raíz, es un asunto espiritual. No necesitamos simplemente pasar el rato con más amigos. Necesitamos ayuda. Necesitamos un Salvador. 

“El desierto es la estación de nuestras vidas donde Dios, a través de nuestra soledad, nos enseña que su voluntad es hacer algo en nosotros, no simplemente hacer algo por nosotros. 

Romanos 8:35-39  “¿Podrá algo separarnos del amor de Cristo? Ni las dificultades, ni los problemas, ni las persecuciones, ni el hambre, ni la desnudez, ni el peligro ni tampoco la muerte. Así está escrito:

«Por ti estamos siempre en peligro de muerte,
nos tratan como si fuéramos ovejas que van al matadero».

Más bien, en todo esto salimos más que victoriosos por medio de Dios quien nos amó. Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los poderes diabólicos, ni lo presente, ni lo que vendrá en el futuro, ni poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada podrá separarnos del amor de Dios que se encuentra en nuestro Señor Jesucristo.”

La situación que estés pasando, te ánimo a que te levantes y vayas a más, acude a Dios para que quite toda soledad, carga o necesidad que tengas y puedas encontrar refugió en Él.

Yo valgo lo que Dios dice que soy, no lo que las personas dicen que soy. 
Mi identidad está en Dios.