Tigres y América: contundencia, congruencia y continuidad

La Liga MX es una competencia donde la adaptabilidad es importante. El diseño del torneo exige a los clubes a equivocarse lo menos posible. A pesar de que el campeonato es bondadoso en su formato, también suele ser cruel con aquellos que no entienden esta premisa. 

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La Liga MX es una competencia donde la adaptabilidad es importante. El diseño del torneo exige a los clubes a equivocarse lo menos posible. A pesar de que el campeonato es bondadoso en su formato, también suele ser cruel con aquellos que no entienden esta premisa.  

América y Tigres, dos de los equipos más ganadores en esta década, han comprendido con una fórmula sencilla, pero complicada en su ejecución, cómo lograr lo antes mencionado. Tanto Águilas como felinos han concebido que en el fútbol, deben existir tres aspectos esenciales para que un proyecto vaya de buena forma: contundencia, congruencia y continuidad.  

Cuando hablamos de contundencia, nos referimos a saber realizar contrataciones con base a lo que se busca proponer en el terreno de juego y con visorias bien realizadas. En una liga donde los resultados deben ser inmediatos, elegir un jugador puede ser una cuestión de muerte. 

América ha hecho contrataciones de elementos que a largo plazo son rentables. Es decir, jugadores que dos o tres años se desempeñan con un gran nivel en el club y que posteriormente, son vendidos a Europa. Los casos más recientes son: Agustín Marchesín y Matheus Uribe. 

A pesar de las críticas, Tigres se ha enfocado en copiar el estilo de contratación de algunos equipos europeos y le ha resultado exitoso. Compra jugadores, los presta y cuando están en su punto más alto, los regresa para utilizarlos. Ejemplo: Luis Quiñones. De igual manera, ha acertado en sus fichajes estelares; André Pierre Gignac, Eduardo Vargas, Carlos Salcedo, son algunos nombres importantes que han aportado para construir a un equipo ganador.

Por otro lado, ambos equipos han apelado a la congruencia que los distingue y eso garantiza que exista continuidad en sus proyectos. 

En la institución felina, el fútbol espectacular no tiene una gran importancia. Lo más vital para los dirigidos por Ricardo Ferretti es lograr títulos. El cómo, el por qué y con qué, sí tiene una parte fundamental, pero pasa a segundo plano. Lo sustancial es ganar y si hay alguien que sepa hacerlo es Ferretti, que ha sido una pieza clave para la reciente época dorada de Tigres. 

En cuanto a América, el misticismo que rodea al equipo lo ha hecho adaptarse a lo que se le vaya presentando. A pesar de las bajas, por lesiones o transferencias, el equipo ha respondido. Hay muchos “peros”, sin embargo, aquellos equipos que se hacen llamar “grandes” aprenden a vivir contra la adversidad, algo que América ha logrado de manera reiterativa en los últimos años. 

¿América y Tigres son incómodos? Sí. ¿América y Tigres son odiosos? También. El éxito genera envidia y ambos clubes han logrado en la última década cosechar varios. Con una fórmula sencilla, basada en aspectos básicos, águilas y felinos han construido una época dorada cimentada por la contundencia, la congruencia y la continuidad. ¡Qué sencillo es, pero que difícil es de ejecutar! 

Pepe Herrera, Periodista

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