México: pobre país pobre

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En 2019 la exportación total de México alcanzó la cifra récord de 461,116 millones USD al registrar un incremento de 2.34% con respecto a 2018, debiendo señalar que, de los 10 años más recientes, ésta es la 3ª tasa más baja sólo superada en 2015 y 2016 en que fue de -4.22% y -1.8%.En este año, como tradicionalmente ha sucedido, el principal destino de nuestras exportaciones lo constituyó la región del TLCAN que absorbió el 83.57% del total de nuestras ventas al exterior.Europa se constituyó en el segundo bloque más importante como cliente de México con 5.63% y, dentro de este continente, la Unión Europea captó el 5.26% de nuestras ventas.El tercer destino más importante fue Asia con 5.56%, seguido de América del Sur con 2.86%; América Central con 1.45%; Antillas con 0.45%; Oceanía con 0.25%, África con 0.20%; otros países de Europa con 0.19%; y EFTA 0.18%.

Por el lado de las importaciones, el TLCAN también se constituye como el principal socio, pues en 2019 suministró el 50.64% del total de nuestras importaciones, porcentaje muy lejano del 77.43% que llegó a suministrarnos en el año de 1996.

Nuestro segundo proveedor lo constituyó Asia con el 36.53%, seguido de Europa con el 12.31% y, dentro de este bloque la Unión Europea con 11.29%; América del Sur con 2.59%; Otros países de Europa 0.60%; América Central con 0.46%; EFTA 0.42%; África 0.35% y Oceanía con 0.17%.

Por país, Estados Unidos se sitúa como nuestro principal cliente ya que el 80.47% de nuestras exportaciones tuvieron como destino ese país, seguido de Canadá con 3.11%; China 1.55%; Alemania 1.54%, Corea del Sur, 1.07%; y España el 1.07%, en total, estos 6 países son el destino del 88.75% de nuestras ventas al exterior.

Por el lado de las importaciones, Estados Unidos también es el principal proveedor con el 45.19% seguido de China con 18.24%; Japón con 3.95%; Alemania 3.89%; Corea del Sur 3.88%; Malasia 2.54%; Canadá 2.16%; Taiwán 2.04%; Brasil 1.46%; Italia 1.34%; Vietnam 1.34%; Tailandia 1.33%; India 1.14%; y España 1.01%. En total, estos 14 países nos suministraron el 89.51% de todas nuestras adquisiciones.

Como resultado de la combinación de estas dos variables, en el año 2019, nuestro superávit más importante fue con Estados Unidos, seguido de Canadá, Colombia, Guatemala, Panamá, Perú, Hong Kong, Australia, El Salvador y Ecuador, lo que da como resultado que, con estos 10 países, el superávit alcanzó la cifra de 177,675 millones USD.

Por lo que se refiere al déficit, el más importante se registró con China, seguido lejanamente de Japón, Corea del Sur; Malasia, Alemania, Taiwán, Vietnam, Tailandia, Italia y Filipinas, sumando un total de -152,237 millones USD.

Conviene señalar que dentro de este grupo de países aparecen preminentemente dos nuevos socios del TPP-11: Malasia y Vietnam, países que según con lo manifestado por nuestros altísimos funcionarios negociadores del mismo, pusieron enorme cuidado para que nuestra relación se equilibrara, sin embargo, en el primer año de su vigencia nuestras exportaciones a esos países y al resto del TPP-11se redujeron y las importaciones se incrementaron contribuyendo grandemente a generar un déficit con esos dos países que, en el 2019, ascendió a -17,195 millones USD y, para el periodo 1993/2019, el déficit acumulado ascendió a la suma de -135,422 millones USD.

Comentarios

México, al igual que numerosos países en vías de desarrollo, le apostó al comercio exterior para lograr su crecimiento económico, pero las principales variables económicas de nuestro país registran enormes retrocesos que muestran que no ha habido estrategia alguna para lograrlo.

Hago especial referencia al acelerado proceso de pérdida de competitividad, originado por la pésima calidad de las instituciones públicas mexicanas y de sus funcionarios, de acuerdo con la calificación que el Foro Económico Mundial (WEF) les otorga.

La firma del TLCAN era la culminación de un proceso de desregulación interna y hacia el exterior que nos dio enorme competitividad, lo que provocó enorme dinamismo en nuestras exportaciones y generó cierto grado de integración comercial y productiva con Canadá y Estados Unidos en el periodo 1993/1996, mismo en el que la importación procedente de esos países, principalmente de insumos, pasó de 71.09% a 77.43%.

Sin embargo, a partir del año 1997 se presentó una integración decreciente debido que la firma compulsiva de TLC’s generó una atomización de nuestras reducidas fortalezas, adicional al hecho de que se adoptó una desgravación unilateral ilógica e incoherente que creo una competencia desleal para la planta productiva nacional, de tal manera que la proporción que Estados Unidos dejó de suministrarnos se trasladó a Asia.

De 1996 a 2019, la pérdida de participación de Canadá y Estados Unidos como proveedores de nuestro país cayó 30.08%, debido a que gran número de empresas norteamericanas radicadas en nuestro territorio y en la región del TLCAN desplazaron sus procesos de manufactura a Asia, principalmente a China, Vietnam y Malasia, por lo que el ansiado proceso de integración productiva definido como objetivo del TLCAN no se ha logrado, asimismo, el valor agregado de la producción mexicana orientada al mercado interno y al de exportación se ha reducido.

Por estas circunstancias, en el periodo 1993/2019 pasamos de un déficit con 109 países por un total de -12,390 millones USD a 133 países por -175,026 millones USD. Para el periodo completo, el déficit fue con 151 países por un total de -2,200,173 millones USD.

Conviene señalar que de este gran total, los países con los que hemos firmado TLC y registramos un déficit, en 1993 eran 29 por un monto de -11,8904 millones USD, en tanto que en 2019 fueron 34 países por -61,964 millones USD y, para el periodo 1993/2019, el total fue de 38 países por -897,126 millones USD. Sin duda, un panorama nada agradable en el que domina como elemento fundamental, el decreciente valor agregado en nuestro país, originado por la carencia de una estrategia realista y caracterizado por un sistema basado en la creciente importación de toda clase de insumos, especialmente de alta tecnología para ensamblar en nuestro país y, posteriormente, reexportar con decreciente valor agregado, principalmente a Estados Unidos.

Apuntes finales

Véasele como se le vea, nuestra relación con el comercio internacional ha sido ha sido negativa, pues la generación de valor agregado a través del comercio exterior y, por tanto, de riqueza y empleos ha tenido resultados deprimentes.

Este esquema de comercio exterior establecido por los altísimos funcionarios, basado en maquila simple de ensamble se ha traducido en decreciente generación de riqueza en nuestro territorio y, consecuentemente, en su caída como economía mundial al pasar de la 8ª a la 15ª posición en el periodo 2001/2019 mismo en el que, prácticamente, han estado en vigor los TLC’s con 54 países y los 33 APPRIS, que nuestros altísimos funcionarios recomendaron e impulsaron de manera irresponsable, porque supuestamente iban a generar crecientes flujos de IED, riqueza y bienestar para los mexicanos.

Desgraciadamente la realidad ha sido otra y, repito, hoy que enfrentamos un crecimiento nulo de la economía y mantenemos el deseo perene de cumplir con una verdadera transformación que genere bienestar para todos los mexicanos, es necesario abandonar la improvisación y la simulación, así como los dogmatismos y la ortodoxia de los modelos económicos para definir una estrategia basada en el conocimiento real de la estructura productiva, de la operación del comercio internacional y del comercio exterior de México; haciendo a un lado las teorías de los improvisados burócratas habilitados como expertos en comercio internacional, y que tengan como base programas, proyectos y políticas públicas realistas.

Twitter: @ArnulfoRGmez